27/12/2025
Yo también lo hice.
Un día como hoy hace años en plenas navidades y con una decisión tomada en silencio y compartida con 4 personas contadas, tomé otra de las decisiones más difíciles de mi vida. Últimamente escribo con el corazón más abierto que nunca porque sé que hay heridas que también pueden ser las tuyas, que ese dolor también puede haberte o te esté atravesando a ti.
Mis palabras solo vienen a quedarse un rato contigo. A nombrar lo que a veces cuesta decir en voz alta. A decir yo también estuve ahí, yo tb me derrumbé, yo tb tomé esa decisión. Yo tb lo silencié, como si fuera tabú, como si fuera un error..
Pero no fue un error. Fue una decisión tomada desde lo que sentías y con lo que podías sostener en ese momento. Y aunque nadie te enseñó cómo atravesar algo así, lo hiciste. Y eso también es valentía.
Hay decisiones que no aparecen en tus planes de vida. Simplemente llegan. Y cuando llegan, lo hacen sin pedir permiso.
El ab**to es una de esas decisiones. Es un momento íntimo, silencioso, en el que el mundo sigue girando mientras tú te quedas suspendida, intentando entender cómo has llegado ahí. Es decidir algo que nunca pensaste que tendrías que decidir.
Se mezclan emociones que no sabías que podían convivir: miedo y alivio, tristeza y certeza, culpa y amor, dudas y una claridad extraña. No hay un solo sentimiento “correcto”. Todos aparecen a la vez, chocan entre sí, y aun así tienes que avanzar.
No es una elección que se borre con el tiempo. No se olvida. Se transforma. Se guarda en un lugar profundo, donde viven las cosas importantes. A veces pesa, a veces duele, a veces se recuerda con silencio, otras con lágrimas, otras con una calma que llega mucho después. Pero siempre forma parte de tu historia.
Hablar de ab**to no es hablar solo de derechos o leyes. Es hablar de mujeres que decidieron lo mejor que creían en ese momento. Es hablar de humanidad. Porque nadie sale igual de una decisión así. Porque es algo que te marca para siempre.
No hiciste bien ni mal. Lo hiciste.
Y si quieres te acompaño a entender más sobre ello e incluso a comunicarte con el alma de ese bebé no nacido.
Con amor y respeto,
Judit
**to **tolibre