31/03/2026
A un pasito y bienvenido a mi querido Abril.
El mes que vio nacer a mi madre, y en ese primer latido empezó una historia que después me alcanzó.
También me vio llegar a mí, como si el tiempo supiera exactamente dónde tenía que repetirse, y más tarde, vio nacer a mi hija…
Abril no es casualidad en mi historia. Es raíz, es herencia, es hilo invisible entre generaciones.
Abril tiene algo especial… pero hay lugares que lo vuelven aún más profundo.
Hace 3 años abril me recibió en este lugar sagrado de Bali, esas aguas donde entendí algo que no se dice, se siente.
Cierro los ojos y puedo volver a ese instante, el agua cayendo sobre mi, puedo volver a sentir esa sensación extraña, donde sentía morir partes de mi.
Cuando se acerca un cumpleaños, no solo estás a punto de celebrar. También estás a punto de soltar.
Porque cumplir años no es solo dejar atrás un número y recibir otro, es sumar vida, recordar y agradecer lo vivido y aceptar que pueden cambiar formas de sentir, de mirar, de ser.
No puedes seguir siendo la misma y avanzar al mismo tiempo.
Quizá por eso abril es tan especial. Porque no solo florece lo nuevo, también se honra lo que tuvo que morir para que eso fuera posible.
Bali siempre en mi corazón.
Abril, el mes que me vio nacer… y el que cada año me enseña a soltar para volver a empezar.
Estoy lista Abril 🌸
Judit