18/01/2021
Nueva entrada de Jesus Mier de Vidalia Salud. Centro de Psicologia y Escuela de Bienestar en DAGGAS:
PERSONALIDAD Y NEUROTIPOS:
Diseñados para la Vida:
Estamos bien construidos, desde la célula a la complejidad del ser humano somos organismos capaces de autorregularnos, en continuo intercambio nutricional con el medio, merced a una “inteligencia adaptativa” fascinante. Esta capacidad de adaptación se basa en la predicción (aprendizaje) y la variación adaptativa del medio interno. En el ser humano quien se encarga de ello es el Sistema Nervioso, capaz de aprender y predecir a partir de la experiencia y ajustar la respuesta que enviará al resto de sistemas. Juega un papel en casi todos los aspectos de nuestra salud y bienestar, desde las actividades cotidianas como despertarnos hasta actividades simples como respirar, o procesos complejos como movernos, pensar, leer, recordar y sentir emociones. En general regula las actividades rápidas del cuerpo, como la contracción muscular, cambios súbitos en la actividad visceral e índices de secreción de algunas glándulas endocrinas. Y también en él reside la capacidad de generar pensamientos, almacenar recuerdos, experimentar autoconciencia.
Los órganos que integran el Sistema Nervioso están formados fundamentalmente por el tejido nervioso, cuyo principal elemento constitutivo son las neuronas, células altamente especializadas capaces de comunicarse entre sí a través de impulsos nerviosos. Y éstos, para propagarse de una neurona a otra, precisan de los neurotransmisores. Existen distintos tipos, cada uno de ellos con distintas funciones. Aún no se conoce cuántos operan en el organismo, hasta la fecha se han contabilizado alrededor de un centenar. Los principales son acetilcolina, serotonina o hidroxitriptamina (5-HT), adrenalina y noradrenalina, glutamato, dopamina y ácido gamma-aminobutírico (GABA). Existen neurotransmisores excitadores, inhibidores y moduladores. Los primeros se dirigen a la neurona de destino para excitarla y activarla. El glutamato, adrenalina y noradrenalina son los principales. Los inhibidores bloquean una actividad disminuyendo la probabilidad de que la neurona o célula receptora ponga en marcha una determinada acción. Entre estos están la serotonina y el GABA. Algunos neurotransmisores son de doble propósito y pueden tanto excitar como inhibir, dependiendo del tipo de receptor. La dopamina y la acetilcolina son dos de ellos.
Para seguir leyendo, haga click en el siguiente enlace:
https://bit.ly/2XN1n9O