13/01/2026
“Ser humanista es sentir que cada uno de nosotros es un momento efímero de una aventura extraordinaria: la aventura de la vida”.
Edgar Morin
Ser humanista, hoy más que nunca, implica reconocer nuestra fragilidad y nuestra responsabilidad compartida. Comprender que no somos el centro del mundo, pero sí parte indispensable de una trama viva que nos antecede y nos trasciende. Cada persona, cada cultura, cada historia aporta sentido a esta aventura común que es la vida.
Asumir el humanismo desde el pensamiento complejo es rehusar la indiferencia, es negarse a reducir al otro a una cifra, a una etiqueta o a un problema. Es aceptar que la dignidad humana no se fragmenta y que solo puede florecer en comunidad, en diálogo, en solidaridad.
En un mundo marcado por la prisa, la violencia y la exclusión, el humanismo nos recuerda que vivir es cuidar, que pensar mejor es un acto ético y que educar es, ante todo, un compromiso con la vida en todas sus formas.