13/04/2026
Alejaos de la pantalla que lo veréis mejor, con más perspectiva.
Hay un diente un pelín más oscuro, más amarillo.
Es un diente que ha sufrido un traumatismo. Tras un golpe relativamente fuerte no siempre se rompe el diente. A veces se queda en su sitio, o se afloja un poco, pero no se rompe ningún trozo. Quizá (normalmente sí), la encía sangra un poco pero nada escandaloso. Nada que llame la atención.
Y en una revisión rutinaria los dentistas, que tenemos el ojo súper entrenado, vemos ese cambio de color, y preguntamos, y "ah, sí, una vez, sí, en verano fue, no, calla, no, antes, en mayo pasado".
El diente ha sufrido un meneo importante. Y el diente es un órgano vivo, con su conducto interno por el que llega la sangre y las terminaciones nerviosas.
Los dientes traumatizados, como las personas, ante un trauma pueden reaccionar de diferentes maneras. Algunos estallan, gritan, dan señales.
Otros, se callan, se encierran en sí mismos y tiran para adelante. Les preguntas "qué te pasa" y dicen "nada", pero ves que no es verdad.
Este es el caso. Las células del interior del diente se han defendido y lo han hecho segregando dentina, encerrándose más en sí mismas. Es como si estás en una habitación y te agreden y para defenderte y que nadie entre, vas añadiendo ladrillos desde dentro, más y más y otra capa, y otra. Al final te quedas enjaulado en un sitio muy estrecho. Emparedado.
Veis la diferencia de la amplitud del conducto de la raíz normal, bien ancho, y el herido, mucho más estrecho. Como las células han segregado dentina, el volumen de dentina es mayor en el diente traumatizado. Y como la dentina es la que da color al diente, porque es opaca, y es mucho más gruesa, el diente se ve más amarillo.
Un diente cuyo color es manifiestamente diferente de los de al lado requiere ver por qué. Y hay que hacer radiografía para saber qué está pasando por dentro.
Porque esta es una de las situaciones que se pueden dar, pero hay otras diferentes, y cada cual requiere un tratamiento adecuado.
Consultad con vuestro odontólogo. Los cambios de color en los dientes no son sólo un problema estético.