03/01/2026
Muchas personas me preguntan
a qué me dedico.
Desde lo ortodoxamente profesional,
soy podóloga,
con formación en posturología,
epigenética
y nutrición celular activa.
Pero eso no es lo que define
lo que hago cada día.
Yo me dedico a mejorar la calidad de vida.
A acompañar a personas
que llegan cansadas,
agotadas,
desconectadas,
muchas veces después de haber escuchado
que “no hay solución”.
Personas que han sido, en cierto modo,
desahuciadas por el sistema.
Y no, no vendo solo salud.
Vendo alivio.
Vendo comprensión.
Vendo estabilidad.
Vendo la posibilidad de volver
a una vida más habitable.
No solo para quien consulta,
sino también para su entorno,
para su familia,
para su día a día.
Para mí,
ese es el trabajo más bonito
y más gratificante del mundo.
❤️