12/04/2024
Jornadas de Puertas Abiertas dela Universidad Pablo de Olavide.
Durante los días 11 y 12 de abril los compañer@s del Área de Nutrición y Bromatología hemos dado a conocer el Grado de Nutrición Humana y Dietética.
Hemos hablado de nutrición deportiva pero también de nutrición clínica exponiendo la necesidad de adaptar la alimentación en casos de .
🗣️La disfagia es un trastorno esofágico caracterizado por la dificultad para tragar alimentos sólidos, líquidos o incluso la propia saliva. Cuando aparecen problemas en la masticación o los primeros síntomas de alteración de la deglución, debemos adaptar la textura de los alimentos, para convertirlos en aptos y seguros, y así garantizar una ingesta que permita cubrir las necesidades nutricionales.
Las características de esta adaptación de la textura variarán en función del grado y tipo de disfagia, por lo que será necesario determinar para cada paciente qué tipo de textura y viscosidad son mejor toleradas.
La deglución se facilita introduciendo algunas modificaciones en los alimentos o vías de suministro:
Consistencia de los alimentos. Es más fácil tragar consistencias homogéneas que se humedezcan fácilmente y que se deslicen sin esfuerzo. Algunos ejemplos de estas consistencias son cremas, puré de frutas, compota, patatas hervidas pasadas (“pochas”), espesados de forma artificial (espesantes neutros) o natural (con harina, patata o frutas, por ejemplo).
Viscosidad de los líquidos. Los líquidos son problemáticos para las personas con disfagia, incrementar su viscosidad es de gran ayuda. En muchos casos, habrá que recurrir al espesante o al agua gelificada de venta en farmacia para poder lograr la adecuada viscosidad. Fundamentalmente, se establecen tres niveles de viscosidad para administrar líquidos: néctar, miel y pudding.
Este contenido está obtenido de las recomendaciones elaboradas por el Colegio Profesional de Dietistas-Nutricionistas de Andalucía (CODINAN)