04/02/2026
Muchas personas presentan pérdida de peso involuntaria que conduce al diagnóstico de cáncer. La anorexia —entendida como la pérdida del apetito o del deseo de comer— está presente en un 15-25 % de los pacientes oncológicos en el momento del diagnóstico, y puede aparecer también como consecuencia del propio tumor o como efecto secundario de los tratamientos. Por ello, es clave que los profesionales sanitarios anticipen estos problemas y, junto al paciente, elaboren un plan nutricional que permita prevenir la desnutrición y la pérdida de peso (Instituto Nacional del Cáncer, 2021).
La terapia nutricional en el paciente oncológico debe abordar no solo los efectos del cáncer, sino también anticipar y minimizar los efectos secundarios de los tratamientos. En este contexto, el papel del dietista-nutricionista es fundamental, no solo en la prevención del cáncer mediante la promoción de hábitos saludables, sino también en el manejo nutricional del paciente oncológico, con el objetivo de mejorar el pronóstico de la enfermedad, reducir los síntomas digestivos y aumentar la calidad de vida.
¿Cómo podría alimentarme de manera adecuada para disminuir el riesgo de padecer cáncer?
De manera generalizada, algunas pautas son:
– Introducir en tu patrón alimentario de forma frecuente frutas, verduras, frutos secos, legumbres, cereales integrales y aceite de oliva virgen extra.
– Disminuye el consumo de bebidas azucaradas, carne roja y embutidos, bollería industrial y otros alimentos con azúcar, sal añadida y grasas de mala calidad. Además, evita el consumo de alcohol.
– Otras recomendaciones que son de especial interés, más allá de la alimentación son: realizar actividad física, exposición solar con consciencia , lactancia materna y someterse a programas de cribado. También habría que destacar la importancia de huir de las terapias sin evidencia científica.
Si quieres saber más, te dejamos los siguientes links:
- https://codinan.org/dia-internacional-contra-el-cancer/
- https://seom.org/dia-mundial-del-cancer-2026