01/02/2026
Creo que es una de mis publicaciones con más éxito ☺️
Gillian es una niña de siete años que no puede estarse quieta en la escuela. Se levanta continuamente, se distrae, se deja llevar por sus pensamientos y no atiende a las lecciones. Sus profesores se preocupan por ella, la castigan, la regañan, la premian un par de veces por estar atenta, pero nada. Gillian no puede permanecer sentada ni atenta.
Cuando llega a casa, su madre también la castiga. Así que, Gillian no solo tiene malas calificaciones y castigos en la escuela, sino que también los sufre en casa.
Un día, llaman a la escuela a la madre de Gillian. La señora, triste como quien espera malas noticias, la toma de la mano y se dirige a la sala de entrevistas. Los profesores hablan de enfermedad, de un trastorno evidente. Tal vez sea hiperactividad o tal vez necesite medicación.
Durante la entrevista llega un viejo maestro que conoce a la pequeña. Pide a todos los adultos, madre y compañeros, que lo sigan hasta una habitación contigua desde donde se la puede observar. Cuando se va, le dice a Gillian que volverán pronto y enciende una vieja radio con música.
Cuando la niña está sola en la habitación, inmediatamente se levanta y comienza a moverse arriba y abajo persiguiendo la música en el aire con los pies y el corazón. El profesor sonríe mientras los compañeros y la madre le miran entre desconcertados y compasivos, como suele hacerse con los mayores. Así que dice:
"¿Ves? ¡Gillian no está enferma, Gillian es bailarina!"
Recomienda a su madre que la lleve a clases de baile y que sus compañeros la hagan bailar de vez en cuando. Asiste a su primera lección y cuando llega a casa le dice a su mamá:
"¡Todos son como yo, nadie puede quedarse sentado allí!"
En 1981, después de una carrera como bailarina, abrió su propia academia de baile y recibió reconocimiento internacional por su arte, Gillian Lynne se convirtió en la coreógrafa del musical "Cats".
Ojalá todos los niños “diferentes” encuentren adultos capaces de acogerlos por lo que son y no por lo que les falta.
Y que vivan las diferencias, la ovejita negra y los incomprendidos. Ellos son los que crean la belleza en este mundo.