13/03/2026
El mundo dentro de tu boca (y de la de todos)
Cómo los microbios bucales afectan tu salud…
Tu boca es mucho más que dientes, encías y lengua. También contiene miles de millones de microbios diminutos que solo se pueden ver con un microscopio. En conjunto, todos los microbios que viven en la boca se conocen como el microbioma oral.
Los científicos creen que el microbioma oral puede contribuir al desarrollo de enfermedades tanto en la boca como en otras partes del cuerpo. Esto significa que la investigación sobre estos microbios podría conducir a nuevas formas de prevenir y tratar muchas enfermedades.
La boca es un entorno ideal para los microbios. Y muchos tipos diferentes pueden vivir en ella. Los científicos creen que aproximadamente 700 especies de microbios viven en la boca humana. Algunas de ellas pueden contribuir al desarrollo de enfermedades. Otras ayudan a evitar que los microbios que las causan se apoderen de ella.
"Es una parte natural y normal de la vida tener estos microbios viviendo en la boca", dice Christian Abnet, investigador de cáncer oral en los NIH. Incluso las personas con una buena higiene bucal tienen un microbioma activo en la boca.
El conjunto de microbios en la boca de una persona no suele cambiar mucho con el tiempo, al menos en los adultos. Cuando cambia, puede ser una mala noticia.
“Las personas tienden a tener ciertos microbios en proporciones específicas”, según Akintunde Emiola, investigador que estudia el microbioma oral en los NIH. Cuando esa proporción cambia, esto puede estar relacionado con enfermedades.
Pero no está claro qué microbios específicos están relacionados con las enfermedades. Los investigadores están tratando de descubrir cómo los cambios microbianos en la boca influyen en las enfermedades.
Más allá de la boca
Un tipo de microbio que puede causar estragos en la boca son las bacterias. Las bacterias que se alimentan de azúcar pueden dañar los dientes y las encías. Estas viven en la placa que los dentistas raspan de los dientes. “Azúcares simples: ¡fuera ya”¡
Pero la influencia de estos microbios no se limita a la boca. Los microbios bucales se han relacionado con una amplia variedad de enfermedades fuera de la boca. Estas incluyen cáncer, enfermedades cardíacas, diabetes, alergias, asma e incluso la enfermedad de Alzheimer.
Por ejemplo, una serie de estudios han demostrado que una mala salud bucal está relacionada con un mayor riesgo de enfermedad de Alzheimer. Esto puede deberse a que no cuidar adecuadamente los dientes hace que la boca sea un lugar más propicio para las bacterias que causan enfermedades.
Se cree que el tipo de bacteria que vive en la boca podría secretar sustancias que pueden ingresar al torrente sanguíneo, entrar en el cerebro y provocar problemas, dice el Dr. Colin Combs, experto en enfermedades neurodegenerativas de la Universidad de Dakota del Norte.
Su equipo investigador ha descubierto una sustancia relacionada con el Alzheimer en la boca. Como sabemos, la beta-amiloide en grandes cantidades es un sello distintivo del Alzheimer, fosforila a Tau y destruye neuronas (recordar aquí que la melatonina inhibe esa fosforilación). Bien, pues el trabajo de Combs demostró recientemente que la beta-amiloide también se encuentra en la saliva.
Su equipo investiga cómo esta beta-amiloide en la saliva afecta a los microbios bucales, y viceversa. Intentan determinar si la beta-amiloide bucal también influye en la enfermedad de Alzheimer.
El cáncer también puede verse influenciado por el microbioma oral. Los estudios de Abnet han vinculado ciertos microbios bucales con un mayor riesgo de cáncer de pulmón, colon y esófago.
Abnet explica que existen algunas maneras en que los microbios bucales podrían promover el cáncer. Una de ellas es que ciertas bacterias producen sustancias cancerígenas, los llamados carcinógenos.
El microbioma oral también puede afectar las defensas que nos protegen de los gérmenes, o sea al sistema inmunitario. Una de las formas en que combate los gérmenes es mediante una reacción inflamatoria, que, en general es positiva pero, en ocasiones, la inflamación está relacionada con muchas enfermedades, como el cáncer y de nuevo el Alzheimer.
Los cambios en el sistema inmunitario también podrían explicar cómo los microbios bucales afectan a las alergias. Una alergia se produce cuando el sistema inmunitario reacciona de forma exagerada a algo que normalmente es inofensivo. Tomemos, por ejemplo, la alergia al cacahuete en niños. Un estudio demostró que cuando los niños tienen ciertas bacterias bucales, se necesita una cantidad menor de cacahuete para desencadenar una reacción.
Todo ello nos indica que conocer cómo se relacionan los microbios bucales con las enfermedades podría algún día ayudarnos a crear nuevos tratamientos.
Manejo de nuestros microbios
Los antibióticos eliminan los microbios bucales, pero los antibióticos actuales eliminan todo tipo de microbios, no solo los dañinos. Por eso, el equipo de Emiola está trabajando en métodos más precisos para destruir los microbios que causan enfermedades, ya que, y esto es importante:
"Cuando se eliminan todos los microbios, los problemáticos tienden a repoblar más rápido", afirma el Dr. Emiola. "Pero si se atacan específicamente los microbios dañinos, se permite que los beneficiosos repoblen el entorno".
Por eso, su laboratorio busca virus que solo infectan bacterias específicas. Son los virus llamados bacteriófagos. El uso de bacteriófagos que atacan únicamente a bacterias específicas de la boca podría ser una forma de eliminar los microbios que causan enfermedades.
El grupo de Emiola también está intentando crear medicamentos que solo dañen a ciertas bacterias. Para ello, se basa en tratamientos llamados profármacos. "Los profármacos son compuestos normalmente inactivos", explica Emiola.
Pero los profármacos que está desarrollando se activan una vez dentro de bacterias específicas. Y cuando se activan, funcionan como antibióticos.
De hecho, su equipo ya ha creado un profármaco prometedor que elimina las bacterias que causan infecciones graves de las encías. Y cree que este enfoque podría algún día ayudar también a tratar enfermedades fuera de la boca.
Mientras tanto, muchos suplementos "probióticos" y "prebióticos" ya se pueden encontrar incluso en los supermercados. A menudo se promocionan por su capacidad para mejorar la salud del microbioma. Un prebiótico fomenta el crecimiento de ciertos microbios. Un probiótico ya contiene esos microbios. Pero los investigadores aún no saben con certeza qué microbios o combinaciones de microbios son eficaces.
“Aún existe muy poca evidencia sobre suplementos específicos…, así que no lo recomendaría”, dice Abnet.
Afortunadamente, existen muchas maneras con respaldo científico para tener un microbioma oral más saludable. Los hábitos que contribuyen a un estilo de vida saludable también son beneficiosos para el microbioma oral. Esto incluye una buena higiene dental y una dieta equilibrada.
“Quizás algún día tengamos [tratamientos basados en el microbioma] beneficiosos para las personas”, concluye Abnet. “Pero ahora mismo estamos en las primeras etapas de esa investigación”.
O sea, un problema más en nuestra vida cotidiana. El tipo de dieta, los hábitos, los ultraprocesados y tantas cosas más han llevado a que vivamos más años que nuestros ancestros, pero seguro que en peores condiciones de salud. Ellos no se lavarían los dientes, supongo, pero se alimentarían mejor, también supongo, al menos en términos de mantener un microbioma sano, bucal e intestinal. Hay que volver a la Prehistoria…
Jesús Devesa