15/04/2026
Hoy cierro un proceso terapéutico.
Un alta no es solo un final, es también un reflejo de todo lo que se ha construido: esfuerzo, valentía y cambio. Es ver cómo alguien que llegó con dolor se va con más recursos, más comprensión de sí misma y más libertad.
Para mí, dar un alta siempre tiene algo de agridulce. Hay orgullo y alegría, pero también ese pequeño vértigo de soltar. Porque acompañar implica estar… y también saber retirarse a tiempo.
Gracias por la confianza, por el camino compartido y por este detalle tan significativo. Me recuerda por qué elegí esta profesión.
Ahora a seguir volando alto🤍