13/01/2026
Me uno a pocos trends que salen de lo profesional pero siendo nostálgica empedernida no podía no unirme al revival 2016. Solo recuerdo que fue el año en el que abrí la cuevita 1.0 con mucho esfuerzo, vértigo y trabajo. Mucho, muchísimo trabajo. Y quizá por eso no he encontrado casi fotos. Y en las pocas que tengo de ese año en el que trabajaba de sol a sol no me reconozco para nada. Venía de una época algo compleja de resolución de duelos a nivel personal. Duelos muy muy fuertes en relación a asuntos de amistad. Algo que sin duda agradezco que ocurriera porque gracias a ello he construído durante estos 10 años unos vínculos fuertes y bonitos. Me costó salir de ahí y encontrarme, aceptarme y respetarme. Amar mi intensidad con sus luces y sombras y saber donde no es el sitio. No cambiaría nada. Más allá de trabajar y operarme de miopía no recuerdo más asuntos en ese año. Qué curioso. ¿Volvería? No. O bueno, quizá sí... volvería un ratito bien largo para disfrutar de ellas porque las tenía a las dos y era una suerte inmensa. Os echo de menos yayitas de mi alma. Poco se habla sobre la importancia de los linajes en la maternidad y en la crianza. Feliz 2026 alhajas.