01/04/2026
El magnesio es un mineral que participa en más de 300 procesos en el cuerpo: desde la producción de energía hasta el descanso, el sistema nervioso y el equilibrio muscular. Pero en el caso de la salud hormonal femenina, su papel es especialmente interesante: puede ayudar a regular el estrés, apoyar el ciclo menstrual, mejorar el sueño y acompañar en etapas como el síndrome premenstrual o la perimenopausia.
Ahora bien, no todo el magnesio es igual. Existen diferentes formas, y cada una tiene características específicas:
• Óxido de magnesio: muy común y económico, pero con menor absorción. Suele utilizarse más por su efecto laxante.
• Citrato de magnesio: buena biodisponibilidad, útil para el tránsito intestinal y el estreñimiento ocasional.
• Bisglicinato de magnesio: altamente absorbible y suave para el sistema digestivo. Muy recomendado para estrés, ansiedad y descanso.
• Malato de magnesio: asociado a la energía y la fatiga, ideal si hay cansancio físico o mental.
• Treonato de magnesio: destaca por su capacidad de atravesar la barrera hematoencefálica, apoyando la función cognitiva y la salud cerebral.
Entonces, ¿cuál elegir? La respuesta no es única. Los requerimientos de magnesio varían según la persona, su estilo de vida, su alimentación y sus necesidades concretas. No se trata solo de “tomar magnesio”, sino de elegir el tipo adecuado en el momento adecuado.
Escuchar tu cuerpo y entender lo que necesita es siempre el mejor punto de partida.