27/02/2026
Hay un ciclo frustrante que muchos corredores conocen demasiado bien: te duele, paras unos días, el dolor desaparece... y en cuanto vuelves a atarte las zapatillas, ahí está otra vez.
Fernando lo deja claro en el vídeo: el reposo absoluto y los estiramientos, por sí solos, rara vez solucionan un persistente. Si el dolor vuelve, es porque el tejido no está preparado para la carga que le estás pidiendo.
La clave no es dejar de moverte para siempre, sino moverte diferente. Necesitas introducir carga progresiva, fuerza y control, como los ejercicios con banda que te mostramos. Es la diferencia entre esperar a que se pase y trabajar activamente en tu para que no vuelva.
Si estás atrapado en ese bucle y notas que ya estás cambiando tu pisada para evitar el dolor, para. Escríbenos, cuéntanos tu caso (dónde duele, desde cuándo y cuánto corres) y tracemos un plan de ruta inteligente.