08/01/2026
La motivación puede impulsarte a empezar pero rara vez es suficiente para sostenerte en el tiempo.
Es como una batería al inicio está llena, te empuja a actuar, pero con los días, el cansancio y la rutina, se va descargando.
Ahí es donde entra la disciplina la capacidad de hacer lo que necesitas hacer incluso cuando no hay ganas, incluso cuando la motivación no aparece.
No se trata de estar motivado todos los días. Se trata de construir hábitos simples, repetibles y sostenibles a largo plazo.
Porque el progreso real no depende de cómo te sientes, sino de lo que haces de forma constante.