23/01/2024
Embarazo después de una pérdida.
5 meses después de perder a mi anterior bebé y con ello una de mis trompas, me quedé embarazada de manera inesperada. Fue un ab**to con mucho trauma médico para mí tras muchas complicaciones físicas que terminaron en una cirugía de urgencia. Sabía que aún no estaba sanado del todo y como profesional de la salud era muy consciente de las repercusiones que podía tener en un nuevo embarazo.
Cuando me enteré de mi estado la culpa y el miedo se apoderaron de mi dificultándome asumir e integrar esta nueva realidad. No me veía capaz de afrontar un proceso como este con una exigencia física y emocional tan brutal. Me aterraba la idea de poder afectar a la nueva vida que crecía en mi, o a la de 2 añitos que ya tenía conmigo, la cual ya había sufrido las repercusiones de todo lo anterior. Recuerdo la primera visita con mi médica que me dijo "ya sabes que en un embarazo tienes que estar tranquila". Más miedo, más culpa. En una etapa tan importante y tan vulnerable como es un embarazo y más con herida/s previa/s, el cuidado de la mujer gestante debería ser prioridad absoluta. Yo sentía que mi entorno, deseoso de que yo estuviera bien y cada uno/a con su propia situación, no estaba siendo suficiente para mí. A veces no me sentía comprendida, ni validada, ni atendida. A veces no dependía de ellos en realidad.
Asique con esta situación decidí hace unos meses buscar una psicóloga perinatal para que me acompañe durante todo el embarazo y quien sabe si el posparto. Tengo aún mucho trabajo por hacer, de reparar, de aceptar, de permitirme... pero ahora puedo decir que tengo momentos de conexión, de calma y de disfrute con el milagro que ocurre en mi interior.
Si estás pasando por algo similar, te animo a que busques ayuda. No estás sola. Y si es alguien de tu entorno quien lo está viviendo, paciencia, comprensión, compasión, mucha escucha y mucho amor. Creación de vida, momento de cuidados. Gestación y crianza. Es presente y es futuro. Es el mayor trabajo que alguien puede hacer. El más valioso, el más trascendental, el más exigente... Valorémoslo, cuidémoslo y tratemos de ser facilitadores.
Manos que cuidan manos. Ciudad de cuidados mutuos.