
19/07/2025
A veces me confundo.
Creo que darlo todo es la única forma de valer.
Que si no estoy a mil, no estoy haciendo lo suficiente.
Que si no puedo con todo, entonces fallo.
Y me olvido de mí. Me dejo en la lista de pendientes. Me exijo más de lo que daría a cualquiera que amo.
Me hablo mal. Me juzgo. Me aprieto las tuercas.
Y lo peor es que lo hago desde el amor:
por cuidar, por cumplir, por sostener.
Pero ya no quiero seguir confundiendo valor con desgaste.
Ya no quiero ganarme a mí misma a base de agotamiento.
Porque también valgo cuando paro.
Cuando me abrazo.
Cuando digo “hasta aquí por hoy”.
Porque no vine a sobrevivirme. Vine a habitarme.