29/04/2026
- En una sociedad como la actual vivimos muchas veces a la defensiva: cuesta mostrarse vulnerable, abrir el corazón y arriesgarse a que nos hieran.
- Ese miedo puede llevarnos a mirar al otro buscando señales de peligro, defectos o amenazas. A veces, en algunas relaciones, se terminan viendo incluso donde no existen. A veces no miramos al otro tal como es, sino desde lo que todavía no hemos sanado.
- Y eso no solo daña a quien sospecha, también hiere al otro: genera impotencia, tristeza y desconcierto al sentir que su pareja no le está viendo realmente, sino mirando a través de sus propios miedos.
¿Es paranoia? ¿Es una defensa emocional? ¿Son heridas antiguas que aún hablan? ¿Es obsesión por controlar?
- Cuidar la salud mental y aprender a validarse es esencial. Pero no debería convertirse en una excusa para esquivar responsabilidades, huir de conversaciones pendientes por miedo al conflicto o desautorizar emociones legítimas de los demás, como el miedo, el enfado o la tristeza.
- El bienestar emocional no consiste solo en protegerse a uno mismo, sino también en sostener vínculos con honestidad, empatía y madurez. Porque tan importantes somos nosotros… como lo son los demás.