16/05/2026
Si hay algo que quiero enseñarle a mi hijo, es a no desconectarse nunca de lo que siente.
A entender que sentir no es una debilidad.
Que poner límites no lo hace egoísta.
Que cerrar ciclos también es amor propio.
Y que descansar, respirar o alejarse de lo que le hace daño, también es cuidarse.
Como mamá y neurodiversa sé lo fácil que es crecer intentando encajar, callando emociones o soportando incomodidades para no incomodar a otros.
Por eso deseo que él nunca sienta que tiene que reprimirse para ser aceptado.
Quiero que aprenda a escucharse.
A respetar sus tiempos.
A cuidar su paz mental y emocional.
Y a entender que su valor jamás dependerá de cuánto se adapte para los demás.
Ojalá crezca siendo libre de ser quien es, sin sentirse “demasiado” ni “insuficiente”.
Y ojalá yo también siga aprendiendo eso junto a él. 🤍