27/09/2019
10 CONSEJOS para Tus DIENTES
Abrir botellines con los dientes.
Es increíble que siempre haya alguien, en todos los grupos de amigos, que lo intente. Muchos de ellos, incluso, lo consiguen.
Abrir botellas con los dientes supone un riesgo para la integridad de nuestras piezas dentales, incluso para nuestros labios, ya que también existe riesgo de corte.
Utilizar los dientes como cascanueces. Existen herramientas, fabricadas de metal, hechas específicamente para este fin, abrir las cáscaras de las nueces y otros frutos secos.
Las muelas no deben sustituir el trabajo de estos aparatos.
Arrancar los plásticos de las etiquetas para quitarlas de la ropa nueva. La pereza de buscar unas tijeras nos lleva en muchas ocasiones a cometer imprudencias que a priori pueden parecer leves, pero que pueden suponer lesiones dentales que no esperábamos.
Morder el caparazón de algunos mariscos. A muchas personas les gusta mordisquear patas y otras partes de algunos mariscos. Además de dañar nuestras encías, paladar y lengua, también podemos llevarnos algún susto dental. Es mejor hacer uso de los cubiertos adecuados.
Masticar hielo. El hielo sirve para enfriar, no debemos masticarlo, ya que puede producirnos cortes, fracturas e incluso rajas en las piezas dentales.
Mordisquear lápices y bolígrafos. Es una mala costumbre muy extendida entre escolares y estudiantes, pero nada beneficiosa para nuestra salud bucodental.
Usar los dientes como cortaúñas. Tampoco deben ser nuestros dientes un sustitutivo de este pequeño y efectivo dispositivo de corte, que además está indicado y diseñado especialmente para este fin.
Junto a ello, valerse de la boca no resulta demasiado higiénico, es un hábito que puede conducirnos al bruxismo y tampoco es una costumbre muy positiva para nuestros dedos y yemas.
Hacer uso del palillo de dientes para limpiar restos de comida entre los dientes.
Utilizar un cepillo de dientes con las cerdas muy duras. Cada persona cuenta con una dureza y resistencia diferentes del esmalte de sus dientes. No utilizar el cepillo de dientes con las cerdas de la intensidad y dureza adecuadas puede llegar a dañar el esmalte dental, así como si procedemos al cepillado con demasiada brusquedad. Ni muy duras ni muy blandas: un cepillo excesivamente suave para nuestros dientes no los dañará, pero, a la larga, esa deficitaria higiene dental sí podrá provocar otra clase de daños.
No acudir periódicamente a las revisiones con tu odontólogo de confianza. Aunque esta décima costumbre no es del mismo tipo que las anteriores, pues no se trata de un uso indebido de los dientes, sí es, a la larga, una costumbre que puede dañar nuestra salud bucodental. No faltes a tu cita con el dentista, pasa los controles dentales que te correspondan y podrás lucir una sonrisa bonita por mucho tiempo.
Buen Fin de Semana 😃