20/08/2024
El verano ofrece un tiempo de descanso, bien de vacaciones o de rebajar un poco el ritmo habitual.
Permite pausar rutinas y dar tiempo a actividades y relaciones que durante el año no hacemos.
Sin embargo, en ocasiones al cuerpo le cuesta pasar de "hacer" al "no hacer" y sólo "estar". Podemos percibir con más claridad a nivel físico contracturas, o a nivel psicológico, cómo emergen los pensamientos sobre incertidumbre, insegurodad o vacío, o emociones como el temor, o la rabia.
Un tratamiento combinando cuerpo y emoción, puede prevenir que no perdamos la capacidad de regular entre la actividad y el descanso, el esfierzo y la satisfacción, la preocupción y la serenidad.🙏🏽✨