28/10/2017
Tras leer el artículo, imposible quedar indiferente. Tras varios años trabajando con adolescentes, te das cuenta de que se ha avanzado (algo) en estas cuestiones, pero mucho menos de lo que sería necesario.
Las chicas, las que han tenido la oportunidad de forjarse una autoestima en condiciones, saben que tienen derecho a pedir respeto. Otras no fueron tan afortunadas y ha costado muchas horas de reflexión que asimilaran que pueden decidir y que son tan valiosas como cualquier hombre (normalmente mucho más que con los que se suelen comparar).
Los chicos, muchos tienen la teoría clara (otros siguen a años luz de buscar relaciones igualitarias, de buscar una compañera en el viaje y no una marioneta a la que utilizar y someter) pero, ¿Qué pasa cuando analizamos las relaciones?
Seguimos repitiendo patrones disfuncionales, lo que era tan obvio y venía a continuación del "Yo nunca dejaré que..." se desvanece cuando se ponen en marcha las estrategias de control en las relaciones.
¿Qué falla? Hace falta más educación, pero no sólo a base de teoría sino de modelos coherentes. No podemos dar charlas en los institutos y ofrecer programas, series, anuncios, en los que se degrada a la mujer. Bueno, ahora también está de moda intentar degradar al hombre a la categoría de objeto ¡Perfecto! en lugar de avanzar hacia unas relaciones equilibradas, estropeemos lo poco que había construido...
Por este motivo, si tienes hij@s adolescentes, habla, HABLA con ellos, comenta estos modelos, saca cuestiones a debate, que se expresen, que desarrollen un pensamiento crítico, ayúdales a respetar y a ser respetados porque todavía queda mucho por hacer.
La actriz, guionista y directora Leticia Dolera denuncia en este artículo los abusos sufridos en primera persona durante su carrera profesional y la complicidad silenciosa de algunos compañeros de trabajo"Ahora se habla del caso de Harvey Weinstein, pero no es sólo este tipo con...