Queralt psicología

Queralt psicología Centro de psicología en Valencia. Queralt es un Centro Sanitario situado en una calle peatonal de Velluters, zona centro de Valencia.

En la actualidad, ofrecemos servicios de psicología para adultos. Entendemos que hablar de los problemas que nos atormentan puede no ser tarea fácil, a veces puede resultar difícil expresar algo tan íntimo, sobre todo si tenemos en cuenta que lo hacemos frente a un desconocido. Pero aseguramos que soltar frente a un profesional vale la pena. En Queralt escuchamos al paciente, lo respetamos y trata

mos de hacer todo lo que está en nuestras manos para que aquí sienta toda la comodidad necesaria para expresar todo aquello que le preocupa, le inquieta y le hace sentirse mal. Trabajamos para entenderte y para que juntos encontremos soluciones a sus problemas.
¿Te animas a confiar en nosotras?

Terrible, no hay palabras para describir lo ocurrido.Quiero enviar un abrazo enorme a todas las personas de Valencia y a...
30/10/2024

Terrible, no hay palabras para describir lo ocurrido.

Quiero enviar un abrazo enorme a todas las personas de Valencia y alrededores, lamento muchísimo todas las pérdidas, principalmente las de personas 🖤.
Todos los fallecimientos de seres queridos son dolorosos y traumáticos, pero lo de ayer es tan sumamente increíble que pienso que nos costará mucho de digerir.

También quiero enviar un abrazo a las personas que han perdido hogares, empresas, vehículos, recuerdos... lo siento muchísimo, y confío en que entre todos/as podamos sernos de ayuda en estos momentos tan delicados, y también en los que nos quedan hasta que está situación "se restablezca".

Lo de ayer nos hace darnos cuenta de la fragilidad del ser humano, de la imposibilidad del control, de lo importante que es centrarse en lo importante, de la fuerza de la naturaleza, de lo importantes que son las personas de nuestras vidas, de lo impresionante que es la vida en sí misma.

He escrito a muchos pacientes y amistades, pero el día no me ha dado para escribiros a todos. He contactado con muchos, pero me gustaría pedir a los que no he escrito, y no porque no me haya acordado de vosotros/as sino porque el día no me ha dado para más, que por favor me hagáis saber aunque sea con un ❤️ que estáis bien. Estoy a la espera de respuestas a mensajes que no llegan pero que confío que sólo sea un problema de cobertura. 🙏🏻

Yo "estoy bien" y mis familiares también.
Ha sido un día sumamente intenso. La noche de ayer fue terriblemente angustiosa, en vilo, a la espera de noticias de personas que se encontraban aisaldas e incomunicadas. Con miedo a consecuencias más graves de las que ya estábamos viviendo, llamando a un 112 que no existía, escribiendo a À punt y a emergencias, sin saber qué hacer, sin dormir y con el corazón en un puño. Por suerte todas esas personas están a salvo. Y yo, aún con el corazón encogido le agradezco a la vida que me deje disfrutarlos más.

Gracias por los mensajes de cariño.

Hoy todos lloramos, pero confío que podamos abrazarnos, ayudarnos, acompañarnos, escucharnos y aprender a ser, a estar y a compartir mientras que la vida nos deje seguir haciéndolo.

Ánimo a todos y a todas ❤️

Llevo un tiempo fuera de IG. Hace más tiempo aún, llegué a la conclusión de que pasaba en ese lugar más tiempo del que q...
10/05/2024

Llevo un tiempo fuera de IG. Hace más tiempo aún, llegué a la conclusión de que pasaba en ese lugar más tiempo del que quería, es más, sigo dándole vueltas a si realmente es un sitio que me agrade y que hoy en día me aporte más de lo que me roba, quizás ese pensamiento y sentimiento cambie, pero esto es mi hoy.
Cuando empecé mi trayectoria profesional, hace ya más de 10 años, esta plataforma tenía mucho sentido para mí, me daba a conocer y también presentaba mi proyecto, gracias a ello llegaban personas a mi consulta. Fue y ha sido muy útil y también enriquecedor, he crecido y conocido a personas maravillosas que de no ser por esta herramienta jamás habría podido conocer. Me siento profundamente agradecida.
Pero en estos momentos, pienso y siento que la realidad ha cambiado, entonces éramos muy pocas las personas que compartíamos nuestros conocimientos y pensamientos sobre la vida, la psicología, las herramientas de gestión de la realidad... pero hoy son muchas, y el sentimiento que tengo cuando abro IG es que hay un sinfín de personas que me dicen todo lo que debo hacer, y estoy cansada de ese discurso, del piensa, analiza, cambia, mejora, trabaja, insiste... y no digo que sea negativo, ni que no existan buenísimas páginas con brillante contenido, las hay y son muy útiles. Pero hoy, a mí personalmente me agotan.
En consulta explico que no me gusta la frase "consejos doy que para mí no tengo", y mucho menos en boca de una psicóloga, así que quiero que sepáis que estoy bien, (lo aclaro porque a veces recibo mensajes en los que me lo preguntan porque hace tiempo que no escribo publicaciones). También enseño la importancia de invertir nuestro tiempo en aquello que nos parece prioritario y que sin duda tiene valor y sentido para nosotros/as. Hoy, para mí, el hecho de invertir mucho tiempo haciendo publicaciones ya no tiene ni un por qué, ni un para qué, y en eso también insisto, así que sólo estoy tratando de ser coherente y consecuente con lo que pienso, siento y creo.
De momento no he decido no compartir nada más, sólo hacer lo que me apetezca cuando me apetezca. Escucharme, respetarme y no esclavizarme. Y creerme, eso me hace sentir mucha paz.
Gracias ❤️

Dicen que la adicción comienza con la esperanza de que algo de fuera pueda llenar instantáneamente el vacío interior, qu...
02/10/2023

Dicen que la adicción comienza con la esperanza de que algo de fuera pueda llenar instantáneamente el vacío interior, que dónde hay vicios hay vacíos.
La realidad es que la adicción, del tipo que sea, nos aleja de nosotros mismos, nos cierra puertas y nos impide amar y amarnos.

Escucharse, tenerse en cuenta, valorarse, priorizarse, etc... es mucho más complicado cuando nuestra vida la gobierna determinada adicción. En ese momento, nos hacemos conscientes de que hemos perdido el timón de nuestro barco, de que ya no sabemos ni dónde vamos, ni porqué, ni para qué. 🤔

La calma que todas las personas anhelamos está estrechamente vinculada a esa sensación de comprensión de nuestros pasos, en la medida en la que nuestras conductas son coherentes y consecuentes con nuestra forma de entender el mundo alcanzamos mayor sensación de serenidad. El camino será más o menos fácil, pero nuestros pasos tendrán sentido, los estaremos dando de una forma consciente, tendremos la sensación de estar eligiendo y eso nos dará una sensación de bienestar que no hay droga que pueda darnos.

Creer que necesitamos algo es lo que más nos esclaviza y nos empequeñece.

Confucio dijo que: "Los vicios vienen como pasajeros, nos visitan como huéspedes y se quedan como amos". (Poca broma la de verdad que hay en esta frase).

Podemos creer, como solemos hacer en el resto de las áreas, que ésto también lo controlamos, pero lo cierto es que mientras sigamos alimentando la idea irracional de que hay control una vez que abres esa puerta, cada vez nos quemaremos más.

Tienes un problema de adicción si sabes que el consumo de X producto, la realización de X conducta, el mantenimiento de X relación, etc., es insana para ti pero aún así, te sientes incapaz de abandonar su consumo.

Si este es tu caso revisa: ¿Qué estás priorizando? ¿Qué estás creyendo necesitar?
¿Por qué crees necesitarlo?
¿Para qué?
¿Crees que eso realmente mejora tu vida?
¿Realmente piensas que eso calma o resuelve tu malestar?
¿Qué te está provocando ese malestar que sientes y que quieres dejar de sentir?
¿Tienes otras formas sanas de trabajar en ello?

Stephen King decía que la decepción no es algo que buscas, pero que tiene una maravillosa manera de despejar la mente. E...
13/09/2023

Stephen King decía que la decepción no es algo que buscas, pero que tiene una maravillosa manera de despejar la mente.
Eso de verle algo bueno a todo esto, en realidad me gusta. No es un tema de negar el dolor, pero sí de ver más allá de él.

La decepción te obliga a abrir los ojos, te fuerza a decirte la verdad y a dejar de vivir en un engaño. Te hace más fuerte, te obliga a buscar en tu interior y a descubrir y a sacar todas tus fortalezas. Te invita a aprender nuevos recursos, a reinventarte, a cuestionar el rumbo de tu vida y a planear nuevos destinos.

A veces la decepción te llega y te das cuenta de que en realidad tú ya sabías quién era esa persona, pero te hace consciente de tu propio autoengaño, y nuevamente vuelves a darte cuenta de cuánto nos enseña la vida y cuánto nos queda por aprender.

La decepción duele, sobre todo porque viene de las personas a las que les habíamos dado toda nuestra confianza, y parte de nuestro tiempo, nuestra vida y nuestros planes de futuro.

Sabemos que en parte las decepciones vienen por nuestras expectativas y por nuestras ideas irracionales de inmutabilidad.
Nos contamos e ingenuamente nos creemos que las personas son y serán lo que creemos de ellas, o lo que hasta el momento hemos sido capaces de ver al compartir tiempo con ellas.

Tendemos a alimentar la idea de que lo que nosotr@s no haríamos, las demás personas no "deberían" hacerlo.
Y aunque sabemos que eso no es así, seguimos enviándonos esos pensamientos, independientemente de que las personas nos demuestren con algunos de sus actos que piensan, sienten y actúan de una forma distinta.

Es importante no caer en el error de no volver a confiar en nadie, o de alimentar la idea de que jamás podremos soltar esa decepción, creer que nos acompañará siempre ese dolor con la misma intensidad que hoy la sentimos.
Hay que aprender a entender que las personas se equivocan, o simplemente son distintas a ti y por lo tanto, dejar de rumiar sobre cómo se presupone que se debe actuar. No te haces ningún bien rumiando sobre lo que podría haber sido y no fue.

Lo bueno es que las decepciones, como todas las cosas de la vida, pasan. Y esta también pasará.

Si te culpa por reaccionar ante sus continuas faltas de respeto te está manipulando. No eres culpable por poner límites ...
03/09/2023

Si te culpa por reaccionar ante sus continuas faltas de respeto te está manipulando.
No eres culpable por poner límites ante determinadas conductas.
No eres culpable por querer sacarle de tu vida.
No eres culpable por no querer seguir en una relación que te hace daño.
No eres culpable por terminar con un vínculo insano.
No eres culpable por decirle hasta aquí.
No eres culpable por desear otras realidades para ti.
No eres culpable por permitirte conocer a otras personas y dejarte querer como mereces ser querido/a.
No eres culpable porque tu decisión de finalizar no le venga bien, y mucho menos después de las infinidad de veces en las que le has dicho que en esa dinámica no eras feliz y que necesitabas otra.
No eres culpable por decirle adiós a quien no ha dejado de jugar a perderte y al final se ha encontrado con que ese fin ha llegado.
No eres culpable por priorizarte, por escucharte y por desearte un futuro mejor.
No eres culpable de que le duelan las consecuencias de sus acciones y de sus decisiones.
Independientemente de cómo fuese tu relación, más o menos sana o insana, terminar con ella será duro para ti, las personas nos acostumbramos a nuestro día a día, sea mejor o peor, pero que sea más o menos fácil olvidarle y seguir hacia delante no cambia el hecho de que lo que haces tiene sentido, que poner fin a lo que no te hace bien es bueno, y la calma llegará, independientemente de que ahora tus sentimientos te digan otra cosa.
Que echarle de menos no te haga creer lo contrario.

Del miedo se dice que es angustioso, paralizante, incapacitante, limitante, destructivo, torturador, agotador, asfixiant...
11/07/2023

Del miedo se dice que es angustioso, paralizante, incapacitante, limitante, destructivo, torturador, agotador, asfixiante, pesado, agobiante... es fascinante cuantas consecuencias negativas le atribuimos y cuantos adjetivos calificativos le otorgamos. Pero el miedo, como todas las emociones, nos enseña cosas y nos invita a la acción. Tiene una función, y es que regulemos nuestra conducta, que seamos precavidos o que nos preparemos si tenemos que enfrentar un peligro.
El miedo es una emoción primaria, innata, la vamos a sentir en múltiples ocasiones de la vida, no podemos escapar de sentirla, por lo que es bueno conocerla, aprender a transitar en ella y saber convivir cuando nos toque sentirla.
El miedo es útil para garantizar nuestra supervivencia, nos ayuda a vivir, pero no estamos gestionándolo bien cuando justamente lo que hace es impedirnos la vida.
Es importante saber que aprender a manejarlo también nos ayuda a aumentar nuestra confianza, seguridad, autoestima, valor, resiliencia... No todo es tan malo como te lo han o has contado.

El miedo, de manera innata nos lleva a evitar, a huir de lo que tememos, pero salvo que estemos frente a un peligro real al que convenga evitar, eso es justamente lo contrario que nos conviene hacer. Hay que entender que por mucho miedo que sintamos, una cosa es un miedo real y otra uno irracional. Lo que sentimos siempre será real, eso sin duda, pero conviene diferenciar ese sentir de ese ser, siento peligro, pero no hay peligro.

Los miedos nos hacen creer que no seremos capaces, que todo irá mal, pero hay que preguntarse qué pruebas tenemos para afirmar que nosotros, particularmente no seremos capaces. También nos conviene valorar cuáles serán las consecuencias de seguir evitando y cuáles serán las que vendrán al enfrentarnos. Hay que pensar dónde creemos que ganaremos más, además de analizar realmente cuánto de graves y significativas serían esas consecuencias que tememos para nuestras vidas.

Necesitamos entender que hay situaciones en la vida en las que nos guste o no sentiremos miedo, y que con ese miedo tendremos que enfrentarnos a la situación, porque no hay otra forma, porque no puedo superar lo que no enfrento.

Es curioso como de algún modo seguimos viviendo sin apreciar verdaderamente lo que realmente es importante. Quizás algun...
26/06/2023

Es curioso como de algún modo seguimos viviendo sin apreciar verdaderamente lo que realmente es importante.
Quizás algunas de las personas que me lean no coincidan conmigo, pero a mi juicio, en la vida no hay nada más importante que las personas que la componen, porque gracias a ellas, vivimos, descubrimos, sentimos, compartimos, aprendemos, experimentamos... Las personas, al menos para mí, son lo más valioso de mi vida.
Es por ello por lo que me resulta fascinante que las personas sigan diciendo esa frase de: "No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes". Que sepamos que tal y como estamos actuando estamos jugando a perder y aún así sigamos manteniendo esa dinámica hace que me explote la cabeza.
Quizás la frase que nos iría bien pensar es la de: "Cuida lo que tienes antes de que se convierta en lo que tenías".
Lo veo a diario, en consulta o incluso en mi vida personal, pero no voy a negar que me sigue sorprendiendo que cuidar nos resulte tan complicado. De algún modo actuamos en base a otra frase tampoco muy buena que dice así:
"No lo tienes y lo quieres. Lo logras y lo descuidas. Lo pierdes y te arrepientes".
¿Por qué nos cuesta tanto cuidar?
¿Por qué nos cuesta tanto comprometernos con ese cuidado?
¿Qué nos pasa para que olvidemos con frecuencia implicarnos con el bienestar de las personas significativas en nuestra vida?
¿Qué nos pasa para caer con tanta frecuencia en la dejadez y/o para que incluso encontremos pretextos y excusas para justificar nuestras acciones?
Las relaciones, del tipo que sean, precisan de atención, de cuidados y de tiempo para lograr su continuidad, no se mantienen sólo de lo vivido, si no las cuidamos terminan por dejar de existir, como todo lo que descuidamos.
¿Qué nos pasa para que aún sabiéndonos la teoría caigamos una y otra vez en no pasar a la práctica?
¿Qué nos pasa para que incluso aunque nos lo demanden caigamos en la procrastinación o en la indiferencia?
¿Qué nos pasa para que sigamos creyendo que el tiempo es infinito y que por lo tanto ya lo haremos?
Los sentimientos no se mantienen intactos sin cuidados.
Saber que nos quieren ver, que nos quieren en sus vidas, que las mejoramos.. es uno de los mejores regalos de la vida

Hay una frase que repito mucho en consulta que dice: "En la vida a veces somos cuchillo y otras herida". La verdad es qu...
22/05/2023

Hay una frase que repito mucho en consulta que dice: "En la vida a veces somos cuchillo y otras herida".
La verdad es que, nos guste o no, al vivir haremos y nos harán daño.
Puede parecer muy obvio, pero a mi juicio parece que no lo tenemos muy integrado. Seguimos alimentando la idea de que sólo por querer o porque nos quieran no existirá o no debería de existir ningún daño, pero no es así.
Cuando alguien decide poner fin a una relación nos daña, aunque ese no sea el propósito, y seguramente nos quiera, pero evidentemente no como para seguir a nuestro lado.
Cuando dejamos a alguien le hacemos daño, y nuevamente ese no es nuestro propósito, al revés, nos responsabilizamos no sólo de nuestra vida y nuestros sentimientos sino también de los de la otra persona.
Cuando sabemos que no somos felices y que no hacemos ni haremos feliz a la otra persona nos toca decir la verdad, ser coherentes y consecuentes con lo que sabemos y sentimos y hacer daño hoy para no hacérselo ni hacérnoslo a medio y largo plazo.
A veces dañamos a personas a las que queremos, alejándonos; tomando decisiones que para nosotr@s tienen sentido pero que son contrarias a los deseos de otras personas; ocultándoles las cosas por no preocuparles, o por miedo, o por no saber cómo decirlas; dañamos al dejar de ocuparnos de sus deseos y/o necesidades, al dejar de implicarnos en la relación, etc.
A veces, muchas, también nos hacemos daño a nosotr@s mism@s.
Parece que lo de herir o no herir no depende exclusivamente de esfuerzo y buena voluntad. A veces por mucho que nos esforcemos no nos libraremos ni de herir ni de que nos hieran.
Es inevitable no cumplir con todas las expectativas de los demás, igual nos pasará con las nuestras. Y eso dolerá, pero mucho más si alimentamos la idea de que eso no debería de pasar bajo ningún concepto.
Entenderme bien, no estoy tratando de animaros a herir, para nada, lo único que pretendo es hacer que os planteeis este tema desde un punto de vista más realista.
El amor, o más bien las relaciones humanas son así de complejas.
A veces queremos a quienes nos dañan, sin ni entendernos. No podemos querer ni pretender que nos quieran viviendo en una urna de cristal.

Recomiendo a todas las personas que no hayan leído sobre el tema que busquen información sobre los mitos del amor románt...
18/05/2023

Recomiendo a todas las personas que no hayan leído sobre el tema que busquen información sobre los mitos del amor romántico, la realidad es que es fácil observar en muchas personas infinidad de reflexiones y conductas basadas en algunos de esos mitos, conocerlos y darles una vuelta puede ayudarnos a analizar algunas de nuestras dinámicas y a replantearnos si hay algo que estamos formulando o entendiendo mal.

Pensamientos como que el amor todo lo puede; la media naranja que por fin nos completa; los celos como muestra de amor; que la pasión debe reinar siempre; que los polos opuestos se atraen; que si duele es que hay amor... nos invitan a tener/mantener relaciones poco sanas.

Una cosa es amor y otra es obsesión, y lo cierto es que esos mitos que nos han vendido, además de lo monas que nos venden las pelis, las canciones... con frases de sin ti me muero y príncipes y princesas, nos hacen confundir muchas conductas o sentimientos con el amor.

Echar de menos es uno de los sentimientos que nos genera mucho autoengaño, nos invita a mantener relaciones que ya no tienen sentido. Lo cierto es que echar de menos a alguien es normal cuando nos hemos acostumbrado a su existencia, pero ese sentimiento no implica que nos estemos equivocando al alejarnos, ni tampoco que no vayamos a saber/poder vivir sin esa persona.
En la obsesión necesitamos, en el amor no.

El amor debería de generarnos más calma de la que esperamos o creemos que deberíamos de sentir.
Parece como que el amor debería de provocarnos un éxtasis constante, pero lo cierto es que no debe ser así.
La persona amada no tiene que ser como una droga que nos genere un síndrome de abstinencia si no contamos con ella, es más, si lo sentimos así, eso ya denota la dependencia que tenemos.

En mi opinión estamos pidiéndole tanto a la vida, al amor, a las personas, etc. Que cada vez estamos distorsionando más. Parece como si necesitásemos el estímulo constante, la perfección en todo, y la vida no va de eso, hay años en los que no pasa nada ultra destacado, y está bien, no debería de ser un problema. No hay que morir por vivir, hay que vivir.
Y en el amor sucede lo mismo, no hay que morir por amar, hay que amar.

Es común escuchar como alguien relata algún suceso que ha vivido y rápidamente se hace muy patente quién es la persona c...
28/04/2023

Es común escuchar como alguien relata algún suceso que ha vivido y rápidamente se hace muy patente quién es la persona culpable de lo ocurrido y quién no. Ya he recomendado muchas veces a Marshall Rosenberg y sus libros de comunicación no violenta, pero vuelvo a insistir en ello, me parecen esenciales para tener buenas relaciones.

Marshall nos dice que nos comunicamos como en una lucha de egos en la que siempre pretendemos ganar y tener la razón, un discurso como muy moralista y jerárquico. Dice que en el mundo de los juicios nuestra preocupación se centra en el "quién es qué", quién es bueno, malo, normal, responsable, irresponsable, sensato... y que ese análisis de los demás proviene de nuestras necesidades y valores. Clasificamos y juzgamos analizando como chocan las conductas de los demás con nuestros deseos. Por ejemplo si me exigen en el trabajo son pesados o quisquillosos, si mi pareja me demanda afecto es intensa y absorbente, si nosotros queremos más afecto y no nos lo dan son distantes, descuidados y fríos... la cuestión es que al final la culpa siempre es de la persona de enfrente y el cierre del discurso es ese, y obviamente de nuestra responsabilidad no se habla porque la tiene toda la otra persona.
Después hay casos en los que parece como que nuestra responsabilidad se ve diluida por justificaciones, me lo exigieron, no me quedaba otra, me sentí presionada, no pude controlar mis impulsos, y la cuestión es que nuevamente nuestra responsabilidad vuelve a negarse.
Sea como sea, lo que hay que pensar es que la persona que tenemos enfrente es otro ser humano, que siente, que se equivoca, que tiene mucho por aprender, que le pasan cosas, lo mismito que a nosotros vamos. Y que desde ese discurso de ganar-perder lo más probable es que todos terminemos perdiendo. Así que no está de más tener un poco de humildad y hablar de igual a igual para simplemente tratar de entenderse desde el cariño. Oye, que me he sentido mal por X, ¿qué podríamos hacer para remediarlo o para que no vuelva a suceder? No parece tan difícil... en cambio decir, ¿a ti te parece normal X? "Deberías haber hecho Y"... va y resulta que eso ya implica juicios.

Esta semana, hablando con una paciente sobre lo que realmente es el amor, le decía que descuidamos constantemente las re...
28/04/2023

Esta semana, hablando con una paciente sobre lo que realmente es el amor, le decía que descuidamos constantemente las relaciones porque ponemos el foco en el yo cuando en realidad, el amor implica poner el foco en la otra persona, hay que preocuparse y ocuparse por su bienestar.
Preguntar e interesarse más por cómo podemos cuidar y hacer más feliz la vida de la otra persona. Hay que ganarse el lugar que nos han dado, el tiempo que nos regalan, la vida que nos dan.

No existe un buen amor sin generosidad, solidaridad o altruismo. Cuando realmente quieres a alguien y le quieres bien, te centras en hacer su vida más feliz, y lo haces independientemente de si te apetece o no hacer esas cosas que sabes que aumentarán el bienestar en la otra persona.
Evidentemente no estoy hablando de hacer cosas que vayan en contra de nuestra personalidad, pero sí de nuestra apetencia.
Por ejemplo, las personas cuentan cuentos a sus hij@s, les llevan al parque, les ponen música o dibujos infantiles... y generalmente no tienen ganas de hacer eso, lo hacen por amor.
Tendemos a escuchar demasiado las ganas o no ganas de hacer las cosas, regimos nuestras acciones demasiadas veces partiendo de ahí, y nos olvidamos de que lo verdaderamente importante es qué vamos a hacer sentir después de hacerlo y cómo nos sentiremos nosotr@s después.
Queremos tener relaciones, pero nos ocupamos poco de ellas, y hay que tomárselas más en serio.
Hay una frase que dice: "Cuida lo que amas, porque los recuerdos no se pueden abrazar", y así es, pero vivimos las relaciones muy al límite, jugamos demasiado a perderlas, nos confiamos de más, nos decimos muchas veces lo que deberíamos hacer, pero pocas veces nos implicamos lo que se merece para hacer que esas buenas intenciones se conviertan en hechos.
Cada cual que reflexione lo que tenga que reflexionar, pero al final es bueno preguntarse:
¿Qué estás haciendo tú para tener la relación que deseas?
¿Hasta qué punto trabajas para ser la pareja que quieres ser?
¿Realmente crees que eres consciente del valor que tiene esa relación y de lo mucho que la echarías de menos si mañana la perdieses?
¿Crees que le estás haciendo sentir ese valor a la otra persona?

La palabra "expectativa" viene del latín "exspectatum", que significa "visto", es la esperanza de que algo ocurra. Las e...
17/04/2023

La palabra "expectativa" viene del latín "exspectatum", que significa "visto", es la esperanza de que algo ocurra.

Las expectativas tienen muy mala prensa, pero lo cierto es que no son necesariamente negativas, por una parte gracias a ellas creamos nuestras experiencias. En base a lo que esperamos, hacemos, por ejemplo: Estudio porque espero aprobar; voy a una cita porque espero conectar; voy a una fiesta porque espero divertirme; cambio de trabajo porque creo que aprenderé más; etc.
En parte lo que esperamos nos mueve y, gracias a ello, construimos nuestra vida.

Si necesitásemos tener el 100% de pruebas objetivas para actuar, millones de veces no haríamos nada, si no esperásemos que ocurriesen cosas ni confiásemos en que pudiesen ocurrir no pasaría casi nada, pero no olvidemos que las expectativas son anticipaciones a futuro y no certezas. ⚠️

En este sentido, las expectativas son útiles porque son nuestro motor.
Además, nos dan cierto orden a nivel social, nos guían y nos enseñan de algún modo diciéndonos qué sí y qué no en determinados contextos. Por ejemplo: decir "Hola o adiós" al llegar o al irse; vestirse antes de salir de casa, etc.

El problema radica cuando la probabilidad de que algo suceda es pequeña y aún así seguimos confiando en que sucederá. Es importante tener metas realistas y diferenciar el deseo de la probabilidad.

Las palabras "esperanza", "posibilidad", "ilusión", "pretensión", "deseo" o "probabilidad", no significan exactamente lo mismo, y tratarlas a todas por igual termina generándonos grandes problemas.

Hay expectativas basadas en datos objetivos, éstas, tienen altas probabilidades de ocurrir, pero no nos engañemos, también pueden no darse. Otras, en cambio, nacen sólo de ideas subjetivas y fácilmente pueden terminar provocándonos frustración, desilusión, tristeza, enfado o desengaño.

Os dejo unas frases que me hacen pensar sobre este tema de las expectativas.

“Lo bueno no es bueno cuando se espera lo mejor.”
Thomas Fuller

“Las mejores cosas de la vida son inesperadas porque no había expectativas.”
Eli Khamarov

“La vida no está obligada a darnos lo que esperamos.”
Margaret Mitchell

¿Suelen hacerte daño tus expectativas?

Dirección

Carrer Del Triador 25
Valencia
46001

Horario de Apertura

Lunes 22:00 - 19:30
Martes 10:00 - 19:30
Miércoles 22:00 - 19:30
Jueves 10:00 - 19:30
Viernes 10:00 - 19:00

Teléfono

+34610315572

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Queralt psicología publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Contacto El Consultorio

Enviar un mensaje a Queralt psicología:

Compartir

Categoría