Ashtanga Yoga España - Cosmin Yogi

Ashtanga Yoga España - Cosmin Yogi 🧘🏼‍♂️ Practicante y maestro de Ashtanga Yoga (por Manju Jois). Más de 10 años de experiencia.
✨ Spiritual coach. Un yoga no tradicional a tu alcance.

Consulta nuestros cursos, talleres y formaciones online y en vivo. Tuve mi primer contacto con el yoga en la Rumania comunista cuando, en un lugar donde se prohibió toda práctica espiritual, un médico increíble les ofreció a mis padres un libro prohibido en un intento de curar mi asma infantil. Años más tarde, estuve intentando encontrar mi camino en el mundo del Samsara, mientras estudiaba arquitectura y experimentaba con drogas y diversas prácticas espirituales, hasta el instante en el que me encontré muy cerca del punto de no retorno. Me vi cara a cara con la descomposición física y mental, hasta que, literalmente, me derrumbé en una sobredosis. Después de años de agitación, de lucha contra la adicción y la depresión, renuncié a mi trabajo de arquitecto y mi antigua vida y me mudé a España, donde vivo todos los días de mi vida en el camino del guerrero pacífico:

𝗦𝗮𝗱𝗵𝗮𝗻𝗮 𝘆ó𝗴𝘂𝗶𝗰𝗮. Reconecté con la práctica con la ayuda de mi madrina y siempre presente mentor, Umadevi, con la cual continúo el trabajo en el camino del Raja Yoga, el camino de la liberación completa. Durante estos años de auto-redescubrimiento, he tenido la oportunidad de estudiar y practicar con grandes maestros de diversas disciplinas de yoga: Yoga Siddha tradicional con Bhooma Chaitanya en la India, Hatha Raja Yoga con Andrei Ram en España, Ashtanga Yoga con Manju Jois y Kristina Karitinou en Grecia, solo por nombrar unos pocos. Me di cuenta de que 𝗲𝗹 𝘆𝗼𝗴𝗮 𝗻𝗼 𝗲𝘀 𝗮𝗹𝗴𝗼 𝗱𝗶𝗿𝗶𝗴𝗶𝗱𝗼 𝗮 𝗴𝗲𝗻𝘁𝗲 𝗲𝘀𝗽𝗲𝗰𝗶𝗮𝗹 𝗰𝗼𝗻 𝗵𝗮𝗯𝗶𝗹𝗶𝗱𝗮𝗱𝗲𝘀 𝗲𝘀𝗽𝗲𝗰𝗶𝗮𝗹𝗲𝘀, 𝗰𝘂𝗲𝗿𝗽𝗼𝘀 𝗺𝘂𝘆 𝗳𝗹𝗲𝘅𝗶𝗯𝗹𝗲𝘀 𝘆 𝗱𝗲 𝘂𝗻𝗮 𝗱𝗲𝘁𝗲𝗿𝗺𝗶𝗻𝗮𝗱𝗮 𝗮𝗳𝗶𝗹𝗶𝗮𝗰𝗶ó𝗻, 𝘀𝗶𝗻𝗼 𝗲𝗹 𝗰𝗮𝗺𝗶𝗻𝗼 𝗱𝗲 𝗹𝗼𝘀 𝗺í𝘀𝘁𝗶𝗰𝗼𝘀 𝘆 𝗹𝗼𝘀 𝗮𝗹𝗾𝘂𝗶𝗺𝗶𝘀𝘁𝗮𝘀 𝗲𝘀𝗽𝗶𝗿𝗶𝘁𝘂𝗮𝗹𝗲𝘀. Dicho de otro modo, para cualquier persona que aspire a trascender el yo mortal con el fin de darse cuenta de la Unicidad y encontrar la verdadera Liberación. Creo firmemente que los propios condicionamientos o 𝘀𝗮𝗺𝘀𝗸𝗮𝗿𝗮𝘀 de cada cual no son enemigos sino herramientas que se pueden utilizar con el fin de encontrar la manera más rápida de Maya. Cualquier dogma, cualquier creencia falsa, cualquier barrera que nuestra propia mente pone en nuestro camino, puede ser eliminada mediante el cultivo de una disciplina física, mental y espiritual diaria. Y, a través del mantenimiento de una actitud determinada, se puede alcanzar el estado de felicidad, o de la Unión llamada Samadhi por los grandes maestros. No hay límites, sólo los que nos auto-imponemos. Todo lo demás es Libertad. OM Shanti Shanti Shanti.

Esto no es un mensaje para animarte.Es un mensaje para quitar algo.Hoy, frente a una tumba, todo se volvió simple.Todo e...
30/03/2026

Esto no es un mensaje para animarte.
Es un mensaje para quitar algo.

Hoy, frente a una tumba, todo se volvió simple.

Todo ese ruido sobre el éxito, el poder, el reconocimiento…
aquí no significa nada.
Ningún título. Ningún logro. Ninguna identidad sobrevive a este lugar.

Caminamos por la vida creyendo que hacemos cosas,
que somos alguien,
que el mundo se mueve gracias a nosotros.

Pero aquí no hay nada que confirme esa historia.

Eso que llamas “tu” inteligencia… nunca fue tuya.
Eso que llamas “tu” fuerza… prestada.
Tu cuerpo, tu mente, tu aliento… de paso.

Como una corriente en el río,
como una fuerza en la colmena.

El genio del que te sientes orgulloso
no te pertenece.
Pasa a través de ti… por un instante… y sigue.

Y un día, como esto… desapareces.
En silencio. Completo. Sin negociación.

La colmena sigue.
La vida continúa.
Nada se detiene.

Y quizá esto no es triste.
Quizá es libertad.

Porque si nada es tuyo,
no tienes que defender nada.
No tienes que convertirte en nada.
No tienes que demostrar nada.

Puedes ser un canal limpio.
Un paso abierto.
Un instante donde la vida se expresa sin resistencia.

Una gota… que dejó de fingir que era el río.

Así que fluye.
No como alguien importante.
No como alguien especial.

Solo fluye —
como la vida misma, moviéndose a través de ti
por un breve y sagrado momento.

24/03/2026

A mis alumnos les debo más de lo que las palabras pueden expresar. Sin ellos, nada de lo que hago existiría tal como es. Muchas veces pensé en lo que significaría “tener riqueza”, en cómo sería una vida verdaderamente próspera… pero, siendo honesto, hacer lo que amo, vivir como vivo, rodeado de personas a las que aprecio y compartir el camino con la mujer que amo — eso es riqueza.

Hoy recibí un mensaje de Marcos que me tocó profundamente. Uno de esos momentos silenciosos en los que comprendes que lo que haces sí deja huella. Que no cae en el vacío. Que llega.

Ha habido muchas ocasiones en las que dudé, en las que pensé que quizá mi trabajo no valía lo suficiente, que tal vez no estaba aportando nada real. Pero cuando llegan palabras así, algo dentro se vuelve a poner de pie. No por orgullo, sino por claridad. Como una confirmación suave de que el camino es el correcto.

Gracias, Marcos.
Y gracias a todos mis alumnos — por vuestra confianza, vuestra presencia y por permitirme caminar a vuestro lado. Vosotros también sois parte de esta obra invisible.

23/03/2026

Para mí, el Ashtanga Yoga es una práctica profundamente valiosa.
Ha funcionado en mi vida porque la aprendí y la apliqué de forma no dogmática, respetando mi cuerpo, mi energía y mi estado mental en cada etapa. Así es como esta práctica puede desplegar todo su potencial: como una herramienta al servicio del ser humano, no como una exigencia impuesta.

Sin embargo, en mis cursos encuentro con frecuencia a personas lesionadas, agotadas o incluso enfadadas — no solo con la práctica, sino con la forma en que les fue enseñada. Lo que debería ser un camino de claridad y estabilidad a veces se ha convertido en rigidez, presión o dependencia de una autoridad.

Existen, sin duda, maestros extraordinarios dentro de esta disciplina. Pero también es necesario desarrollar criterio para distinguir dónde termina la enseñanza genuina y dónde comienza el dogmatismo.

En los tiempos que vivimos — exigentes, acelerados y cargados de tensión — la práctica debería ser un oasis de equilibrio, no otra fuente de estrés. Por eso es fundamental poner límites claros, comprender los principios y situar cada concepto en su lugar. Solo así se evitan malentendidos, lesiones y experiencias innecesariamente dolorosas.

El yoga no está para endurecer la vida, sino para hacerla más habitable.

Que la práctica te dé paz, no presión.
Que te devuelva a ti, no que te aleje de ti.

Listo y afilado como un silbato para el curso de kettlebells para yoguis. 💪🔔Nos vemos en hora y media.
21/03/2026

Listo y afilado como un silbato para el curso de kettlebells para yoguis. 💪🔔
Nos vemos en hora y media.

19/03/2026

Si practicas yoga, la kettlebell puede ser la pieza que falta.

Desarrolla fuerza real, estabilidad y resistencia sin sacrificar movilidad.
Protege la zona lumbar, fortalece hombros y caderas y crea un core profundo que sostiene la columna en cada movimiento.
Los vinyasas dejan de sentirse como desgaste y empiezan a sentirse como flujo.
Los equilibrios y los handstands dejan de depender solo de la técnica y se vuelven estables y ligeros.

No sustituye al yoga: lo hace sostenible.
Te da un cuerpo capaz de practicar durante años sin lesionarse ni agotarse.

Pero hay algo más importante.

Hacerte fuerte no es solo para practicar mejor.
Es para vivir mejor.

La fuerza física cambia tu relación con el esfuerzo, el dolor y la incertidumbre.
Te da autonomía, confianza y presencia.
Te permite cuidar de otros, protegerte y sostener tu vida sin sentirte frágil.

Un cuerpo fuerte calma la mente.
Reduce el miedo.
Aumenta la resiliencia.

En un mundo inestable, la fuerza es una forma de libertad.

La kettlebell ofrece exactamente eso:
fuerza funcional, coordinación, resistencia y control bajo carga — cualidades que el yoga por sí solo a veces no desarrolla lo suficiente.

No es culturismo.
No es destruir el cuerpo.
Es construir una base sólida para todo lo demás.

Porque la fuerza no es lo contrario del yoga.
Es lo que permite que tu práctica — y tu vida — duren.

He visto de todo en la práctica de Ashtanga: personas practicando con una intensidad casi violenta porque creen que “así...
18/03/2026

He visto de todo en la práctica de Ashtanga: personas practicando con una intensidad casi violenta porque creen que “así debe ser”, alumnos lesionándose en nombre de la disciplina, maestros ultrarrígidos, otros que han inventado sistemas paralelos, practicantes incapaces de descansar, y también alumnos y profesores con el sistema nervioso claramente desregulado… y aun así convencidos de que están haciendo lo correcto.

Lo paradójico es que cualquier práctica de yoga debería acercarte a más paz, más claridad y más equilibrio. Sin embargo, en Ashtanga —y en otras prácticas dinámicas— a menudo ocurre lo contrario: más tensión, más ansiedad, más exigencia interna.

¿Por qué?

Porque se pierde el mensaje esencial y se sustituye por una idea de cumplimiento. Se practica para estar a la altura, para encajar en un molde, para demostrar algo — a otros o a uno mismo. Entonces la práctica deja de ser un espacio de autoconocimiento y se convierte en otra arena donde competir, controlar y exigirse.

En el fondo no se está buscando equilibrio, sino validación interna: la sensación de que “si hago más, si aguanto más, si avanzo más, entonces seré suficiente”. Pero esa lógica pertenece al mismo mecanismo que genera el malestar fuera de la esterilla.

El yoga no está diseñado para que te conviertas en “más” a tus propios ojos. Está diseñado para que dejes de necesitarlo.

Cuando esto no se comprende, incluso una herramienta profundamente liberadora puede transformarse en otra fuente de presión. Y entonces la práctica no revela quién eres — solo amplifica el ruido que ya llevabas dentro.

En un mundo donde todos prometen liberación, salud perfecta, mente perfecta y una vida perfecta, existe un conjunto de t...
17/03/2026

En un mundo donde todos prometen liberación, salud perfecta, mente perfecta y una vida perfecta, existe un conjunto de técnicas que realmente puede acercarte a todo eso al mismo tiempo: el antiguo arte del pranayama.

La diferencia es incómoda, casi sospechosa para la mentalidad moderna.
No te promete que serás extraordinario.
Te promete que encontrarás equilibrio.

Y el equilibrio no es glamuroso. No da titulares. No convierte tu vida en una película épica. Pero es lo único que permite que todo lo demás funcione sin romperse.

La respiración consciente no añade nada artificial. Quita lo que sobra. Y cuando empiezas a quitar capas — tensión acumulada, hiperactividad mental, emociones no digeridas — lo primero que aparece no es paz, sino turbulencia. El sistema se está reorganizando. El cuerpo aprende a soltar lo que llevaba años sosteniendo sin darse cuenta.

Por eso no es un camino cómodo.
Es un camino verdadero.

Es como limpiar un río obstruido: al principio el agua se enturbia, aparecen restos, barro, cosas olvidadas. Solo después vuelve la claridad. Lo mismo ocurre con la mente y el sistema nervioso cuando la respiración deja de ser automática y se vuelve consciente.

Con el tiempo sucede algo mucho más útil que cualquier promesa espiritual: duermes mejor, reaccionas menos, tu atención se vuelve estable, tu energía deja de dispersarse. No te conviertes en alguien perfecto. Te conviertes en alguien centrado.

Después de casi dos décadas de práctica diaria, lo que aprendi no es una técnica misteriosa ni un estado especial, sino la capacidad de adaptar estas herramientas a la realidad concreta de cada persona. No hay una respiración “ideal” universal; hay una forma adecuada para cada cuerpo, cada historia, cada momento de la vida.

El Pranayama no promete convertirte en alguien superior.
Promete devolverte a un punto de equilibrio desde el cual puedes vivir con claridad, estabilidad y una tranquilidad que no depende de las circunstancias.

Y en un mundo cada vez más ruidoso, eso ya es algo extraordinario.

16/03/2026

Desde mi punto de vista, los ajustes no son manipulaciones físicas. No se comprenden desde fuera ni se aprenden copiando movimientos: se sienten desde dentro. Por eso es imposible reproducir un ajuste real solo mirando un vídeo.

Entonces, ¿qué es un ajuste? Es el arte de equilibrar las fuerzas y energías que ya están actuando dentro del cuerpo cuando entras en una postura. Cada āsana tiene un propósito preciso. Cuando esas fuerzas se alinean — sin imponer, sin forzar — el cuerpo encuentra por sí mismo su lugar más estable, eficiente y vivo.

En ese momento, algo cambia. No solo a nivel físico: también en el sistema nervioso, en la respiración, en la atención. El cuerpo se reorganiza, la energía circula de otra manera y la mente se vuelve clara. Un buen ajuste no te “pone” en la postura; revela la postura que ya estaba esperando dentro de ti.

Por eso, aprender a ajustar no es aprender técnicas, sino desarrollar sensibilidad, presencia y comprensión profunda del ser humano en movimiento.

Si quieres explorar este trabajo en serio — más allá de lo superficial — te invito a mis próximas formaciones, donde aprenderás a ver, sentir y acompañar la práctica desde un lugar mucho más preciso y transformador.

Hola a todos nos veremos en breve aquí en Instagram: 13:30 horas de España 9:30 horas de Argentina 6:30 horas de México
12/03/2026

Hola a todos nos veremos en breve aquí en Instagram:

13:30 horas de España
9:30 horas de Argentina
6:30 horas de México

Ashtanga Vinyasa tiene algo casi paradójico: es extraordinariamente potente… y al mismo tiempo profundamente mal compren...
11/03/2026

Ashtanga Vinyasa tiene algo casi paradójico: es extraordinariamente potente… y al mismo tiempo profundamente mal comprendido.

Por un lado, están quienes lo consideran lesivo, rígido o extremo. Curiosamente, muchas veces hablan desde fuera o desde una experiencia breve, como quien juzga una novela por la primera página. Por otro lado, también existen practicantes tan inmersos en el sistema que pierden la perspectiva necesaria para adaptarlo a cuerpos, edades y realidades distintas. Unos lo rechazan sin conocerlo; otros lo repiten sin cuestionarlo. En ambos casos, se pierde la esencia.

En realidad, el sistema funciona más como un gran mercado de herramientas que como un molde único. Saber elegir es parte de la inteligencia de la práctica.

Al mismo tiempo, existen “recetas” que merece la pena respetar. Igual que en la cocina: si quieres que un plato funcione, hay principios que no conviene ignorar. Pero dentro de ese marco hay margen para ajustar sabores, cantidades y técnicas según quién va a comer.

Con los años de práctica ocurre algo fascinante: dejas de seguir recetas al pie de la letra y empiezas a comprender por qué existen. Ahí nace el verdadero practicante —o el buen “cocinero”—, capaz de producir resultados consistentes y, a la vez, adaptados a cada persona y situación. No improvisa desde el ego ni repite mecánicamente: entiende.

Porque bien utilizado, este sistema no sirve solo para ponerse en forma. Sirve para aprender a funcionar. A regular la energía, a sostener la atención, a tolerar la incomodidad sin romperse, a construir una estabilidad interna que no dependa del caos exterior.

Por eso, si realmente quieres profundizar, busca a quien encarne lo que enseña. No a quien habla más alto, ni a quien muestra las posturas más espectaculares, sino a quien transmite claridad, coherencia y resultados reales en las personas que guía.

Una herramienta así, en manos adecuadas, no solo mejora la práctica. Puede cambiar la forma en que vives, decides y atraviesas la incertidumbre.

Y eso, en estos tiempos, es una habilidad extraordinariamente valiosa.

07/12/2025

En Ashtanga, muchas veces aparece la frustración de no poder avanzar al ritmo que deseas. Pero este límite no es un castigo: es un espejo. La práctica te muestra exactamente dónde tu estructura interna aún no sostiene la energía que quieres mover.

No se trata de ser “tradicionalista” ni de avanzar sin control. Se trata de comprender el principio esencial:
solo avanzas cuando tu cuerpo, tus bandhas y tu sistema nervioso pueden contener la intensidad de la práctica.

Por eso, más importante que memorizar posturas es aprender a activar tu fuerza interna. La plancha que muestro en el video no es un simple ejercicio: es un test de solidez, de presencia, de integridad corporal. Si no puedes mantener esa estructura por 10 segundos, ¿cómo vas a sostener vinyasas, arcos profundos o inversiones avanzadas sin colapsar por dentro?

La práctica verdadera no empieza cuando entras en una postura difícil.
Empieza cuando eres capaz de organizar tu energía desde dentro, postura por postura, respiración por respiración.

Si aprendes esto, la práctica deja de ser peligrosa, y se convierte en un camino de estabilidad, poder interno y transformación real.

✨ En enero empieza el Curso de Transformación Cósmica, donde voy a enseñar estas técnicas internas, la comprensión profunda de los bandhas, la estructura energética del cuerpo, y cómo avanzar en Ashtanga de forma segura, inteligente y poderosa.

Si quieres unirte a un proceso de cambio real, estás invitad@.
Envíame un mensaje. 💫🕉️

05/12/2025

Quieres piernas detrás de la cabeza? No trabajes solo la flexibilidad.

Primero fortalece tu espalda baja.
Swings.
Get-ups.
Deadlifts con kettlebell.
Cuando tu lumbar despierta, la postura se abre sola.

La fuerza crea el espacio.

Fuerza interna. Práctica consciente. Ashtanga vivo.

Comenta “EKAPADA” y recibiras la guia completa.

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Valencia

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Martes 07:00 - 22:00
Miércoles 07:00 - 22:00
Jueves 07:00 - 22:00
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Cosmin S. Iancu

Cosmin tuvo su primer contacto con el Yoga desde hace mas de 20 anos, en un país y en una época cuando todo lo que estaba relacionado con la espiritualidad estaba prohibido. Durante su juventud ha seguido practicando artes marciales y meditación, buscando su camino, su Dharma. Su madrina Umadevi, guia espiritual y maestra de Yoga reconocida, le introduce en la practica de varias tecnicas yoguicas para ayudarle liberarse de todas las problemas de salud y el abuso de dr**as y adiccion, que le han perseguido por años. Para vencer todos sus debilidades, para sanarse y para encontrar la liberación, Cosmin se dedica completamente a su Sadhana diaria de yoga, dejando su profesión de arquitecto a favor del crecimiento personal.

Estudia varios estilos de yoga con profesores reconocidos; en su camino yoguico encuentra a Bhooma Chaitanya en Dharamsala, India, que le introduce en las tecnicas y practicas tradicionales de Yoga. Autodidacto y apasionado por la práctica de Ashtanga Yoga, Cosmin tiene la oportunidad de estudiar y formarse con Sri Manju Pattabhi Jois, el hijo de Sri K. Pattabhi Jois y actualmente su maestro de Ashtanga Yoga, y en 2017 recibe la autorización y bendiciones para enseñar la practica en su forma tradicional verdadera. Hasta el momento Cosmin se dedica completamente a la enseñanza del arte del Yoga, compartiendo y organizando eventos nacionales e internacionales, ofreciendo todo sus esfuerzos por el beneficio de todos los seres. Harih Om.