09/04/2026
A ver… hoy no solo tratábamos dientes.
Hoy era una misión ❤️
Había un objetivo muy claro:
que Manel entrase en quirófano.
Manel tiene síndrome de Wiedemann-Steiner.
Y a su alrededor… un equipo.
Sus padres. Sus cuidadores. Sosteniéndole, acompañándole, queriéndole sin medida.
Porque hay momentos en los que la ciencia sola no basta.
Hace falta algo más.
Hace falta parar el tiempo.
Hace falta ponerse a su altura.
Hace falta conectar.
Y entonces… lo intentamos todo:
cantamos 🎶, hicimos sentadillas 😂, jugamos, bromeamos…
y nos agarramos a lo que le hacía sentir bien: su música favorita, Moonshine Wagon.
Poco a poco… sin forzar.
Sin invadir.
Con respeto.
Con cariño.
Hasta que pasa eso que no se puede medir:
confía.
Y cuando un niño confía… todo es posible.
Así, casi sin darse cuenta, conseguimos acompañarle hasta la inducción con gases.
Desde la calma. Desde el vínculo. Desde el amor.
Mención especial a su cuidador Manu 💪🏻
y a esos padres que no soltaron su mano ni un segundo.
Hoy lo hemos conseguido.
Pero sobre todo… hoy Manel nos ha enseñado algo.
Que detrás de cada dificultad hay una historia.
Y que estos niños no necesitan que corramos…
necesitan que no nos rindamos nunca con ellos.
Manel, eres un auténtico