20/01/2026
A veces no es falta de ganas.
Es saturación.
Cuando la energía se agota, lo simple se vuelve cuesta arriba.
Empiezas cosas y no las terminas.
Te bloqueas.
Te irritas.
Te exiges más… y eso no ayuda.
No es que no puedas.
Es que tu sistema necesita apoyo, descanso y reorganización.
Y cuando esto pasa, no tienes que gestionarlo solo/a.
Acompañar, entender qué está ocurriendo y poner orden cambia mucho más de lo que parece.