21/05/2026
Hay heridas que no desaparecen con el tiempo…
Solo aprenden a esconderse en nuestras reacciones, vínculos y silencios.
A veces no es “carácter”.
Es hipervigilancia.
No es frialdad.
Es protección.
No es necesidad de control.
Es miedo a volver a sentirse vulnerable.
El trauma infantil no siempre deja recuerdos claros.
Pero sí formas de sobrevivir que, en la adultez, terminan pesando más de lo que ayudan.
Comprenderlo no es vivir en el pasado.
Es dejar de castigarte por respuestas que nacieron cuando solo intentabas sentirte a salvo.