30/04/2026
Ayer, en Burgos personas usuarias de ASPAYM Castilla y León probaron un exoesqueleto robótico capaz de trabajar la marcha de forma intensiva, personalizada y medible.
No es solo tecnología avanzada.
Es rehabilitación más precisa.
Más tiempo efectivo de terapia.
Más implicación de la persona en su propio proceso.
Y, sobre todo, más opciones.
Este tipo de dispositivos todavía no están extendidos en Castilla y León. Su incorporación marcaría un antes y un después en la forma de abordar la rehabilitación neurológica.
Porque cuando hablamos de innovación, en realidad estamos hablando de autonomía, salud y calidad de vida. El siguiente reto es hacerlo posible.