08/05/2025
🧂 La Importancia de la Sal Natural en la Dieta Equina y los Riesgos de los Bloques de Sal:
La sal (cloruro sódico) es un nutriente esencial para todos los caballos. Sin una ingesta adecuada de sodio y cloro, los caballos pueden sufrir desequilibrios electrolíticos, problemas de hidratación, debilidad muscular e incluso trastornos neurológicos (National Research Council, 2007). Aunque muchas personas ofrecen bloques de sal como suplemento, este método no es el más adecuado ni natural para cubrir las necesidades reales de los equinos.
¿Por qué la sal es esencial para el caballo?
El sodio es un electrolito clave que regula la presión osmótica, el equilibrio ácido-base y la transmisión nerviosa. Además, participa en la contracción muscular y en la absorción de nutrientes en el tracto digestivo (Schott, 2019). El cloro, por su parte, es fundamental en la producción de ácido clorhídrico en el estómago, necesario para una digestión adecuada.Los caballos en libertad obtienen sodio lamiendo depósitos naturales de sal o a través de plantas ricas en minerales.
Sin embargo, los forrajes cultivados de forma convencional suelen contener niveles bajos de sodio, lo que hace imprescindible ofrecer un suplemento adecuado.
¿Cuánto pesa un caballo y cuánta sal necesita?
Un caballo adulto promedio pesa entre 450 y 600 kg (National Research Council, 2007). En condiciones normales de mantenimiento, se recomienda un consumo diario de aproximadamente 25 gramos de sal para un caballo de 500 kg. Sin embargo, en climas cálidos, durante el ejercicio o ante pérdidas importantes de sudor, esta necesidad puede aumentar hasta 50-75 gramos diarios o más, dependiendo de la intensidad del esfuerzo (Lindinger, 2009).
¿Por qué NO es ideal un bloque de sal?
Los bloques de sal fueron diseñados originalmente para animales como bovinos, que tienen una lengua mucho más áspera y resistente que la de los caballos (Pagan, 1998). El caballo, con una lengua más suave, encuentra difícil y antinatural obtener suficiente sal de un bloque, lo que puede llevar a:
• Consumo insuficiente de sodio, aumentando el riesgo de deshidratación, cólicos y fatiga.
• Frustración y estrés oral, pudiendo causar lesiones o irritaciones en la lengua.
• Variabilidad en el consumo, por factores como la dureza del bloque, su ubicación o la jerarquía social entre caballos.
Además, los bloques de sal presentan otros inconvenientes:
1. Acceso insuficiente en situaciones de necesidad agudaDurante períodos de alta sudoración o ejercicio intenso, los caballos pueden necesitar reponer rápidamente sodio y electrolitos. Sin embargo, lamer un bloque es un proceso lento, y puede ser insuficiente para satisfacer las necesidades urgentes (Lindinger, 2009).
2. Mayor riesgo de fractura dentalLa presión ejercida al lamer o intentar morder bloques duros puede provocar microfracturas o desgaste dental, especialmente en caballos jóvenes o mayores cuya dentadura es más vulnerable (Carroll & Huntington, 1988).
3. Desigualdad de acceso en gruposCuando se mantiene a varios caballos juntos, un solo bloque puede generar competencia social. Los individuos de rango inferior pueden verse privados de acceso suficiente a la sal, incrementando el riesgo de deficiencias (Waring, 2003).
4. Dificultad para controlar el consumoCon un bloque de sal, es difícil saber cuánto ha ingerido realmente un caballo. Esto impide monitorizar de manera precisa su consumo de sodio y ajustar la dieta según sus necesidades individuales (National Research Council, 2007).
¿Por qué la sal refinada no es adecuada?
La sal refinada, como la sal de mesa comercial, ha sido procesada para eliminar impurezas y minerales naturales. Durante este proceso:
• Se eliminan minerales traza beneficiosos (como magnesio, potasio o zinc) presentes en la sal marina o de roca sin refinar (Hintz & Cymbaluk, 1994).
• Se añaden aditivos químicos, como antiaglomerantes o, en algunos casos, yodo y flúor, que no son necesarios para los caballos y podrían ser contraproducentes.
• Ofrece un perfil mineral incompleto, poco adecuado para mantener un equilibrio electrolítico natural en los equinos. Por ello, la mejor opción es utilizar sal marina natural o sal de roca sin refinar, que garantiza una fuente más pura, rica en minerales naturales y libre de aditivos industriales.
¿Qué es lo recomendable?
La forma más efectiva de suplementar la sal es añadiendo la cantidad necesaria de sal natural directamente a la ración diaria del caballo. De este modo, se asegura que cada animal recibe la cantidad adecuada de sodio de forma segura y controlada, respetando sus necesidades fisiológicas.
Es recomendable pesar la cantidad de sal antes de mezclarla con la comida para garantizar una suplementación precisa, y ajustar la dosis en función de factores como el clima, el nivel de actividad y el estado de salud del caballo.
Consejo práctico: repartir la sal en dos tomas diarias si el caballo recibe más de una ración de alimento, para mejorar la absorción y el aprovechamiento de los minerales.
También es esencial proporcionar agua limpia y fresca en todo momento para facilitar el equilibrio hídrico.
Conclusión
La suplementación con sal natural, incorporada de forma controlada en la dieta diaria, es esencial para mantener la salud y el bienestar de los caballos. Los bloques de sal, aunque populares, no respetan la fisiología ni los comportamientos naturales de estos animales, y pueden generar deficiencias o problemas físicos.
Optar por sal marina natural o sal de roca sin refinar asegura un aporte adecuado de sodio y minerales esenciales, promoviendo un estado óptimo de salud.
Referencias: • Carroll, C. L., & Huntington, P. J. (1988). Body condition scoring and weight estimation of horses. Equine Veterinary Journal, 20(1), 41–45. https://doi.org/10.1111/j.2042-3306.1988.tb01451.x • Hintz, H. F., & Cymbaluk, N. F. (1994). Nutrition of the horse. Annual Review of Nutrition, 14(1), 243–267. https://doi.org/10.1146/annurev.nu.14.070194.001331 • Lindinger, M. I. (2009). Sodium requirements of horses: current knowledge and future directions. Compendium: Equine Edition, 4(3), 133–137. • National Research Council. (2007). Nutrient Requirements of Horses (6th revised ed.). The National Academies Press. • Pagan, J. D. (1998). Feeding the Performance Horse: Nutritional Considerations and Strategies. Kentucky Equine Research. • Waring, G. H. (2003). Horse Behavior (2nd ed.). Noyes Publications/William Andrew Publishing.