10/02/2026
Vivir en un cuerpo que se siente “en alerta” es agotador. No solo por el dolor físico, sobre todo el ruido mental de no saber cómo vas a estar al minuto siguiente.
Habitar el cuerpo supone aprender a estar presente en él sin que nos invada por completo.
Es construir, gesto a gesto, un espacio de confianza donde antes solo había duda. La seguridad no vuelve forzándola; se reconstruye poco a poco.
(Guarda este post para cuando necesites recordar que puedes volver a ti). 🤍