26/03/2026
El dolor mental también es dolor, se lo que es sentir dolor por ansiedad, lo he padecido cuando acumulo tensión, cuándo el sistema me ha fallado a mi y a muchos autónomos que hemos cruzado una linea roja y apunto de hacer locuras...aveces no hay que tener dolor físico, el dolor tambien es mental.
En mi centro no tratamos casos. Tratamos personas.
Y eso cambia absolutamente todo.
He visto cómo psicólogos y psiquiatras han derivado o confiado en nuestro enfoque cuando algo no terminaba de funcionar. Y juntos, en muchos casos, hemos conseguido devolver estabilidad, claridad y vida.
Pero también he visto lo contrario.
Personas que llegan tarde. Personas agotadas. Personas sostenidas únicamente por medicación… sin acompañamiento real.
Y no, no estoy en contra de la medicación. Estoy en contra de cuando se convierte en la única respuesta.
Porque hay algo que no se receta: la presencia, la escucha, el sentido, la ilusión por vivir.
Y eso… es lo que muchas veces falta.
Hay vidas que no necesitan más dosis. Necesitan dirección. Necesitan apoyo real. Necesitan volver a sentir que importan.
Y cuando eso no llega a tiempo, entramos en escenarios límite donde el sufrimiento lo ocupa todo. Situaciones donde incluso decisiones como la eutanasia aparecen como única salida.
Y ahí no hay juicio. Hay respeto.
Pero también hay una pregunta incómoda:
¿Y si hubiéramos llegado antes?
No se trata de sustituir a nadie. Se trata de sumar. De hacer equipo. De devolver humanidad a los procesos.
Porque cuando alguien recupera la ilusión… todo empieza a cambiar.
Hay que íntegrar también herramientas como las mías junto a las demás, toda ayuda es buena.
Espero que Cataluña tenga otra forma de ver las Cosas.