29/12/2022
Hola de nuevo a todxs 👋🏽
En el día de hoy vengo a traeros un post donde hablaremos de la relación entre el trastorno depresivo y el dolor crónico.
La conceptualización del dolor y su tratamiento han evolucionado desde una perspectiva biomédica (que entiende el dolor como un mecanismo de defensa ante una señal de alarma), a un modelo biopsicosocial mucho más complejo.
El dolor crónico puede producirse por infecciones, problemas de espalda, artritis, fibromialgia, migrañas, cáncer, daño en los nervios, o por una cirugía anterior que no se ha acabado de curar.
En cuanto al tratamiento del dolor crónico, debemos destacar el tratamiento farmacológico (analgésicos, anticonvulsivos y antidepresivos), además de la terapia psicológica y psiquiátrica (terapia ocupacional, mindfulness,…)
Por su parte, se ha comprobado en diversos estudios que el dolor crónico tiene una gran relación con los trastornos depresivos, es decir, existe una relación directa entre el estado anímico y los síntomas nociceptivos o de dolor.
Con lo que no es de extrañar que los pacientes con mayor severidad, frecuencia y persistencia del dolor tienen más riesgos de padecer una depresión severa, esto es, a mayor es el dolor crónico que padece una persona, normalmente mayor será el nivel de depresión que sufra.
Por tanto, debemos señalar que el principal diagnóstico comórbido al dolor crónico es el Trastorno Depresivo Mayor (TDM), que se manifiesta hasta en el 83% de los pacientes.
No debemos olvidar que la comorbilidad entre ambos trastornos afectará al tratamiento y la evolución del padecimiento principal (dolor crónico), con lo que empeorará el pronóstico de ambas enfermedades.
Además, es necesario destacar que es muy importante realizar un correcto diagnóstico y tratamiento del trastorno de dolor crónico junto con las enfermedades mentales, debido a su alta coexistencia.