30/04/2026
😉🏅 Para todos los que conformamos el proyecto MiKS, el del 28 de Abril de 2026 representa por derecho propio uno de esos días que dejan huella.
Uno de esos momentos que trascienden lo profesional y se quedan en lo personal.
En el Museo Artium, rodeado de su familia, su equipo y buena parte de la sociedad empresarial y política alavesa, el doctor Mikel Sánchez ha recibido la Medalla de Oro de Álava, el máximo reconocimiento que entrega la Diputación Foral.
Un acto que ha resultado, de principio a fin, profundamente emotivo y que, por momentos, ha emocionado incluso al propio galardonado. Porque más allá del reconocimiento, con el homenaje a nuestro compañero se ha reconocido una forma de entender la medicina… y la vida.
La de alguien que siempre ha defendido la Ciencia con conciencia y siempre ha unido el rigor científico a los valores humanos. La de quien ha construido su trayectoria como si de un hexágono perfecto se tratara... esa fórmula perfecta de la naturaleza cuyas aristas siempre acaban sumando.
En el caso de Mikel, esos "vasos comunicantes" siempre han sido, y son, la investigación, la innovación, la divulgación, la colaboración, la proyección y la familia. También su forma 'hexagonal' de trabajar en equipo le define como persona. Como si de una colmena se tratara, donde la inteligencia es compartida y todos avanzan en la misma dirección. Sin protagonismos, sin jerarquías vacías... Desde la coherencia, desde el ejemplo...
En MiKS lo vivimos cada día. Su liderazgo no nace del poder, sino del compromiso. No es solo un referente médico, es mentor, compañero y, para muchos, amigo.
Jornadas como la vivida también sirven para recordar a quienes han marcado su camino, para poner en valor el aprendizaje constante y para lanzar un mensaje claro a las nuevas generaciones: "Se puede innovar desde aquí, se puede llegar al más alto nivel sin irse lejos y se puede hacer medicina excelente siendo, ante todo, persona... Ojalá San Prudencio inspire a las futuras generaciones de sanitarios”...
Nos sentimos profundamente orgullosos, Mikel. Y no por ser, que lo eres, un referente internacional cargado de valores, compromiso, pasión y humanidad, sino por ser, sencillamente, uno de los nuestros.
Zorionak! 😉