17/03/2026
"No era para tanto."
"Estoy siendo demasiado sensible."
"Es que él está muy estresado."
Esas frases que te repites cada vez que algo te duele. Cada vez que racionalizas su conducta. Cada vez que encuentras una explicación para lo que no tiene explicación.
Y tus amigas te escuchan. Pero ya no dicen nada. Porque saben que vas a defender a esa persona por encima de tu propio bienestar.
Lo que estás viviendo se llama disonancia cognitiva: la tensión mental que aparece cuando tus creencias y tus acciones están en conflicto.
Tu cerebro necesita coherencia. Y cuando has invertido tiempo, energía y emoción en alguien, te resulta insoportable aceptar que fue un error. Así que en lugar de soltar, justificas. Racionalizas. Minimizas.
Si justificas constantemente lo injustificable, no es solo por esta relación. De niña aprendiste que justificar es más seguro que confrontar. Y ahora, sin darte cuenta, estás recreando ese mismo patrón.
Justificar a alguien que te hace daño no es ser comprensiva. Es traicionarte a ti misma.
📲 En este vídeo te explico cómo dejar de hacerlo: https://blancaetxazarreta.com/fb