01/05/2026
En este Primero de Mayo, Día Internacional del Trabajo, desde eginaren eginez reivindicamos el derecho de las personas con diversidad funcional a acceder, permanecer y progresar en el empleo ordinario en igualdad de condiciones y con las mismas oportunidades que el resto de la ciudadanía.
El trabajo es mucho más que una fuente de ingresos. Es una herramienta esencial para la autonomía personal, la participación social, la independencia económica y el ejercicio pleno de la ciudadanía. Por ello, defendemos un modelo de inclusión laboral basado en la igualdad de derechos, la no discriminación y la presencia real de las personas con diversidad funcional en el mercado laboral ordinario.
Frente a ello, resulta imprescindible cuestionar el actual modelo de financiación pública que, de manera desproporcionada, continúa destinando recursos al empleo protegido o especial, en detrimento de políticas activas que impulsen de forma decidida el acceso al empleo ordinario. El empleo específico no puede seguir siendo la respuesta prioritaria ni la vía principal para la inclusión laboral de las personas con diversidad funcional.
Las instituciones públicas deben reorientar sus esfuerzos y sus recursos hacia planes de empleo, incentivos a la contratación, programas de apoyo, formación y acompañamiento que refuercen la incorporación y permanencia de las personas con diversidad funcional en entornos laborales inclusivos y abiertos. La inclusión real no se alcanza segregando, sino garantizando oportunidades en igualdad.
A lo largo de los años hemos logrado avances significativos. Entre ellos, la consolidación de los cupos de reserva para personas con discapacidad en las Ofertas Públicas de Empleo, una conquista fundamental para garantizar la presencia de nuestro colectivo en las administraciones públicas. Sin embargo, recientemente, hemos tenido que acudir a los tribunales para defender su cumplimiento en los procedimientos extraordinarios de estabilización, demostrando que la vigilancia y la defensa activa de nuestros derechos siguen siendo imprescindibles.
Asimismo, recordamos que el acceso al empleo en igualdad de condiciones exige, cuando sea necesario, la adopción de ajustes razonables y adaptaciones en los puestos de trabajo. Estas medidas no son privilegios, sino garantías indispensables para eliminar barreras y asegurar que todas las personas puedan desarrollar su labor en condiciones de equidad, dignidad y eficacia.
En este Primero de Mayo, exigimos a las administraciones públicas, a las empresas y al conjunto de la sociedad un compromiso firme con un modelo laboral verdaderamente inclusivo. Un modelo que apueste por la contribución de las personas con diversidad funcional; que derribe prejuicios y barreras; y que garantice nuestro derecho a trabajar en entornos ordinarios, accesibles y libres de discriminación.