24/04/2026
En el mundo de la suplementación deportiva, no todo vale. La ciencia avanza, se actualiza y nos ayuda a distinguir qué ayudas ergogénicas realmente mejoran el rendimiento, cuáles están en estudio y cuáles no tienen respaldo o incluso pueden poner en riesgo la salud del atleta 🧪🏋️♀️
✨ ¿Todas las ayudas ergogénicas funcionan igual?
La respuesta es NO. No todas tienen la misma evidencia científica, ni la misma seguridad, ni el mismo impacto en el rendimiento deportivo 🏋️♂️⚡
Por eso se clasifican en 4 grupos:
🟩 Grupo A — Evidencia sólida
Las que sí funcionan y cuentan con respaldo científico fuerte.
Incluye: alimentos deportivos, suplementos médicos y ayudas de rendimiento como creatina, cafeína, beta‑alanina o nitratos.
🟨 Grupo B — Evidencia emergente
Prometen, pero aún falta investigación.
Ejemplos: polifenoles, probióticos, NAC, colágeno, aceite de pescado, cetonas…
🟧 Grupo C — Sin evidencia clara
No han demostrado beneficios reales en el rendimiento.
Ejemplos: BCAA, HMB, ALA, SAMe, tirosina, vitamina E…
🟥 Grupo D — Prohibidas o de alto riesgo
Pueden dar positivo en dopaje o suponen un riesgo para la salud.
Incluye: SARMs, prohormonas, estimulantes, péptidos, moduladores metabólicos…
👉 Conclusión: No todo lo que se vende como “mejora del rendimiento” tiene evidencia detrás. La clave es elegir con criterio, basarse en ciencia y evitar riesgos innecesarios.
Como siempre: seguridad, evidencia y personalización primero 💚