09/03/2026
La voluntad de vivir ha ocupado un lugar central tanto en la filosofía como en la psicología, desde tiempos antiguos hasta nuestros días.
Arthur Schopenhauer fue uno de los primeros en articularla con rigor filosófico: más allá de nuestras ideas o decisiones conscientes, sostenía, existe una fuerza más profunda que atraviesa toda la existencia. A esta fuerza la llamó voluntad de vivir, y se manifiesta en forma de deseos, necesidades e impulsos que orientan nuestra vida, pero que también nos instalan en una búsqueda perpetua de satisfacción que nunca llega a colmarse del todo.
Otras tradiciones han interpretado esta misma dinámica de manera distinta. Fritz Perls y el filósofo Salomo Friedlaender, entre otros, entendieron los impulsos y necesidades no solo como fuente de sufrimiento, sino como parte del proceso natural mediante el cual el organismo busca su equilibrio y despliega su capacidad creativa.
Este carrusel recorre brevemente estas aproximaciones a una pregunta fundamental para la psicología existencial: cómo comprender —y cómo relacionarnos— con nuestra propia voluntad de vivir.