18/05/2026
El hospital tuvo una puerta secreta 🚀✨
Y la cruzamos juntos.
Durante un instante, las bombas de medicación se transformaron en naves espaciales, las luces en estrellas y las sillas en pequeños cohetes preparados para despegar.
No desapareció la enfermedad ni el hecho de estar allí ingresados, ero sí apareció algo profundamente necesario: la posibilidad de seguir siendo niños, de seguir soñando, jugando, sintiendo, viviendo… y latiendo juntos a un mismo ritmo
Desde Latir nuestras musicoterapeutas Carla Navarro y Sara Cobos acompañaron este viaje musical con astronautas muy valientes, capaces de viajar más lejos de lo que imaginan incluso en los días difíciles.
Porque la música no solo suena, sino que nos conecta, nos hace soñar, jugar… y también nos cuida.
Y, a veces, bastan unas notas musicales -conjugadas con muuuuuuucha imaginación- para salir del hospital sin moverse de la habitación 💫