06/05/2026
Hace unos 6 años fui crudivegana durante dos años… y todavía hoy siento que fue una de las etapas más intensas y transformadoras de toda mi vida.
Durante esos dos años no comí absolutamente nada cocinado. Mi alimentación era completamente cruda: muchísima fruta, verduras, ensaladas, semillas, jugos, batidos, cremas vegetales y frutales… esa era mi vida diaria. 🌱
Y lo que experimenté fue algo que jamás pensé que un ser humano pudiera llegar a sentir.
Mi energía cambió por completo. Mi cuerpo cambió. Mi mente cambió. Mi mundo emocional cambió.
En aquel momento me habían diagnosticado una enfermedad autoinmune y me repetían que era incurable… pero, sinceramente, llegó un punto en el que dejé de vivir enfocada en todo eso. Me sentía tan viva, tan feliz, tan conectada conmigo misma, que parecía estar en otra dimensión.
Nunca en mi vida había sentido una felicidad tan profunda y tan constante. Todo me emocionaba. Todo lo vivía intensamente. Sentía paz interior. Había perdonado heridas, traumas, cosas del pasado… era como si emocionalmente todo se hubiera ordenado dentro de mí.
Y físicamente el cambio también fue impresionante. Mi piel, mi pelo, mi rostro, mi cuerpo… todo rejuveneció muchísimo. Yo tenía 43 años y muchas personas pensaban que tenía 28 o 30. Pero más allá de lo físico, lo más impactante era cómo me sentía por dentro.
Antes de eso me sentía pesada, triste, desconectada. Después… sentía ligereza, claridad, felicidad y una energía brutal.
Por eso siempre digo que esos dos años de crudiveganismo fueron la época dorada de mi vida.
Después decidí dejar el crudiveganismo estricto y quedarme con una alimentación vegana mucho más adaptada a mí. Hoy en día sigo comiendo aproximadamente un 80% crudo y un 20% cocinado, pero siempre desde una alimentación natural y consciente.
Y aunque sigo siendo feliz hoy en día, la energía que conocí en aquella etapa fue algo que nunca jamás había experimentado antes.
Me alegro tanto haber experimentado eso. Sé que fue como la mano de Dios sobre mí. Lo sé con certeza. y la energía que conocí en aquellos dos años nunca, nunca jamás lo había experimentado. Fue algo impresionante.Para mí, aquello fue una bendición. 🤍