16/12/2025
⚽️John Terry contó recientemente que, tras fallar el penalti decisivo en la final de la Champions League de 2008 con el Chelsea, pasó la noche solo en su habitación de hotel en Moscú y llegaron a aparecer pensamientos suicidas. Él mismo explica que no veía salida en ese momento y que la intensidad del sufrimiento fue total, hasta que varios compañeros subieron a su habitación y rompieron ese aislamiento.
⚡️⚡️Este tipo de experiencias aparecen en situaciones de fracaso público, presión extrema y alta identificación personal con el resultado. No es el penalti en sí, sino lo que representa: derrota, pérdida, vergüenza, sensación de haber fallado y ruptura de la propia identidad.
🚨Cuando el cerebro interpreta una situación como una amenaza emocional grave, entra en un estado de estrés máximo. El dolor psicológico se vuelve prioritario y todo el sistema se orienta a una sola cosa: dejar de sufrir. En ese estado, la activación emocional es tan alta que la capacidad de tomar perspectiva se reduce. La corteza prefrontal, encargada de relativizar, pensar a largo plazo y buscar alternativas, queda inhibida.
🧠🛑El pensamiento se estrecha. La mente deja de ver tiempos, matices o soluciones. Y cuando no se percibe ninguna salida accesible al dolor, el cerebro puede generar una idea extrema como intento de escape. No como un deseo real de morir, sino como una respuesta desesperada para poner fin a un sufrimiento vivido como insoportable.
⁉️⚠️Ahí aparece uno de los grandes errores del cerebro en crisis: confundir la intensidad del momento con algo permanente. Los problemas cambian, se elaboran y tienen abordaje. La muerte, en cambio, es definitiva. Esa diferencia desaparece cuando el sistema nervioso está desbordado.
🔋👉🏻🪫Por eso, en estos estados lo importante es reducir la activación emocional, cortar el aislamiento y ganar tiempo. El acompañamiento y la ayuda profesional permiten recuperar perspectiva y opciones.
❤️Porque el dolor puede cambiar.
🕵️Los problemas tienen solución.
🖤Una decisión definitiva no.