14/01/2026
No recuerdo muy bien qué pasó en 2016 (si, este es el de 2016 que está haciendo tout le monde), pero recopilando estas fotos me han llegado flashes de algunos momentos: donde estaba, qué hacía y la sensación de estar súper a tope de trabajo, eventos, presentaciones, colaboraciones, radio, tele y proyectos que me hicieron muy feliz. Yo soy feliz en ese mode (muuuud), aunque también es cierto que me desgasté como una pastilla de jabón.
Pero, aparte de esto, pasear por 2016 me ha hecho recordar que en ese tiempo me dio por subir publicaciones con el hasthag ; de hecho si clicas ↩️ te transportarás a mi pasado… (aunque yo diría que este hasthag funciona mejor en mejor en Instagram, porque aquí en Facebook entraba menos)
Aprovechando que viajaba tanto, cada vez que me topaba con una pared bonita, ahí que me ponía y 📸 al canto.
Llegué a pedirle a desconocidos que me hicieran fotos en idiomas que no hablaba: les daba el móvil les hacía así 👉🏻👇🏻 con las manos y me entendían perfectamente oiga usted. Ahora no le daría el móvil a nadie ni loca. 🏃🏽♀️
También, recopilando estas fotos, me he acordado de momentos muy especiales con una persona que me hizo alguna de estas fotos y cuya ausencia aún me parte en dos.
En 2016 empecé a escribir mi segunda novela. No pude terminarla hasta 2020 porque en 2017 la oscuridad empezó a teñir mi mundo y no me dejó libre del todo hasta 2021.
🌈 2016 era en tecnicolor. 2017 ya no.
Pero gracias a todo lo que pasó pude entender muchas cosas, bucear en mi interior, recoger piezas sueltas, sorprenderme de nuevo por lo resistente que soy ante la adversidad .. pero también me permití ser vulnerable (no me lo había consentido nunca), frágil, no estar, decir no, desaparecer, no estar presente, no contestar al teléfono… en definitiva mirar hacia dentro y ver todo lo que se había roto con el devenir de los años y las circunstancias que me había tocado vivir. Restaurar y poner piezas nuevas.
Esta chica de las paredes bonitas iba a empezar un largo y agitado viaje. Y no tenía ni la más remota idea. Pero era necesario (o al menos inevitable) atravesar esa etapa.
El color volvió. Y si tú, en tus circunstancias actuales, crees que la oscuridad es para siempre… te animo a creer con absoluta firmeza, que los escenarios de colores vibrantes volverán a encontrarte. 🌈🦄
Y todo se recolocará. Ya lo verás.
Aunque a día de hoy no tenga ningún puñetero sentido. 💕