22/03/2026
A veces una tiene que revisitar los clásicos para volver a su centro.
Judith Herman fue una de las primeras investigadoras que abordaron el trauma desde una perspectiva de género. En un análisis exhaustivo sobre las reacciones y consecuencias de la violencia tras un solo evento traumático o tras un periodo de cautiverio donde el trauma es continuado, Herman recoge testimonios y resultados de investigaciones que ponen de relieve la realidad de la violencia machista y su invisibilización (frente a los casos de los veteranos de guerra, de los que también habla largo y tendido). Además, con todo ello, elabora las fases de recuperación necesarias, donde la comunidad, los vínculos de seguridad y la conexión son imprescindibles.
El trabajo de acompañar requiere de una estabilidad que nos permita no volcar. Como dijo una formadora que tuve: debemos afectarnos sin infectarnos del dolor ajeno. En la vida pasan cosas (sorpresa) y cada psico somos también una personita con su historia. Es un trabajo difícil el de dejarnos afectar por el dolor de otras personas, aunque sea a la vez precioso empaparnos también del proceso de mejora. Pero no es posible (o no es responsable) acompañar procesos vitales si algo en el nuestro está en crisis.
En esos momentos: una pausa, un respiro, una decisión consciente hacia la reparación y seguimos. A mi me viene muy bien refugiarme en la teoría que pone palabras a lo inenarrable.
Creo que es importante reconocer que no siempre paramos porque estamos físicamente enfermas, aunque sea la excusa más fácil al principio.
Pero está todo bien ❤️🩹 Retomamos.