29/05/2018
Cómo bañar a tu bebé ❤👶
Como madre te puedo decir, que también experimente el estrés de la hora del baño, por lo que hemos formulado un listado de Recomendaciones que te ayudarán en ese momento para hacer más fácil la tarea.
Veamos👀:
¿Con qué frecuencia debo bañar a mi bebé?
Existe controversia en que si bañamos a diario o sólo 2 a 3 veces por semana y esto es porque los bebés nacen con una especie de "sebo" que sirve de protección antibacterial y termorreguladora, que ayuda a que guarden calor y no se enfríen.
Otros estudios hacen referencia a que no hay inconveniente, ya que por cuestiones ambientales y culturales se puede hacer como parte de la rutina.
En nuestro ambiente ¡cálido!🔥 Podemos considerar el baño diario sin ningún inconveniente, ya que el bebé se sentirá más confortable. Siempre y cuando usemos un jabón especial para bebé sin alcoholes o fragancias para evitar reserquedad o bien, baño únicamente con agua 💦
¿Dónde debo bañar a mi bebé?
En lugar de usar la bañera para adultos, lo cual exige que te arrodilles y te inclines en una posición muy poco cómoda, además de proporcionarte menos control sobre el bebé, lo mejor mientras el bebé es aún muy chiquito es usar la pila de la cocina o una bañerita para bebés que puedes poner sobre una superficie elevada y resistente, como el mostrador de la cocina o una mesa fuerte.
¿Cuál es la mejor manera de bañar a mi bebé?
A continuación te explicamos cómo hacerlo y qué necesitarás para facilitar tu tarea. Con un poco de dedicación y cariño, verás que la hora del baño se transformará en una de las actividades que más disfrutarás con tu bebé.
1. Reúne todo los artículos que necesites para el baño, toalla extendida, ropa, jabón, un pañal limpio. Asegúrate de que la temperatura de la habitación es adecuada para que no pase frio.
2. Llena la bañera con 2 ó 3 pulgadas (5 ó 7 centímetros) de agua templada, pero no caliente, a una temperatura aproximada de 90 grados Fahrenheit (32 grados centígrados).
3. Trae al bebé al lugar donde vayas a bañarlo y desvístelo por completo.
4. Sumerge poco a poco al bebé en el agua, usando una de tus manos para sostener su cuello y cabecita. A ratos, vierte un poco de agua con un vaso o taza de plástico sobre su cuerpo para que no se enfríe. Ten en cuenta que el cuerpecito enjabonado de un bebé es muy resbaladizo, o sea que procura sujetarlo firmemente.
5. Usa muy poco jabón (ya que puede resecarle la piel) y lávale el cuerpo con tu propia mano o una toallita, rociándolo de arriba a abajo y de adelante hacia atrás. Lávale el cuero cabelludo con una toallita mojada y enjabonada. Usa una bolita de algodón mojada para limpiarle los ojitos y la cara. Lava normalmente el área ge***al del bebé, no requiere un lavado más a fondo que el resto. Si en las comisuras de los ojos o en la nariz se ha acumulado algún moquito o alguna secreción reseca, mójalo varias veces con la punta de una toalla para que se ablande antes de limpiarlo.
6. Enjuaga completamente al bebé ayudándote con una toallita limpia.
7. Envuelve a tu pequeñín en una toalla con capucha y sécalo con suavidad, sin frotarle la piel. Si tiene la piel reseca o un poquito de irritación en la zona del pañal, puedes untarle una loción hidratante para bebés.
💞