11/04/2026
¿POR QUE TÚ PUEDES DESARROLLAR ERC MAS PRONTO MIENTRAS TU VECINO EL FIESTERO NO?
Bueno, los primero es:
¿Sabías que la cantidad de NEFRONAS con la que naces no es igual para todos?
Cada riñón humano contiene en promedio entre 600,000 y un millón de nefronas. Pero eso es solo un promedio. Hay personas que nacen con significativamente menos, y la mayoría nunca lo sabe... hasta que los riñones empiezan a fallar décadas después.
La NEFROGÉNESIS, la formación de las nefronas, ocurre completamente durante la vida intrauterina y finaliza alrededor de la semana 36 de gestación. Todo lo que interrumpa ese proceso deja una huella permanente en la arquitectura renal.
Si estás pensando en embarazarte o ya estás embarazada:
Esto te importa directamente. La salud de tus riñones durante el embarazo no solo te protege a ti, también define con cuántas nefronas llegará tu bebé al mundo.
La diabetes gestacional, la hipertensión, los problemas de placenta, el tabaquismo y la desnutrición proteica o por hierro durante el embarazo son factores que pueden reducir esa dotación en el bebé en formación.
No para asustarte, sino para que sepas que los controles prenatales, el manejo metabólico y evitar ciertos fármacos como AINEs o IECAs no son detalles menores. Son parte de construir riñones sanos desde antes del primer día de vida.
Si alguna vez te has preguntado por qué tú sí y otros no:
Misma dieta, mismo estilo de vida, mismos hábitos. Y sin embargo, a una persona le falla el riñón y a otra no. Una parte de la respuesta puede estar en cuántas nefronas trajo al nacer.
Nacer prematuro, con bajo peso, o con ciertas variantes genéticas silenciosas como las de HNF1B o PAX2 puede significar una reserva renal menor desde el principio.
Esos riñones funcionan, compensan, y pueden mantenerse estables durante años. Pero cuando aparece la hipertensión, la diabetes, o el uso crónico de antiinflamatorios, ya parten en DESVENTAJA. La vulnerabilidad no siempre se hereda de una enfermedad. A veces se hereda de las circunstancias del embarazo.
Y por lo que vale la pena hablar con tu mamá:
¿Cuánto pesaste al nacer? ¿Fuiste prematuro? ¿Tu mamá tuvo diabetes o presión alta durante el embarazo? ¿Fumó? ¿Tomó algún medicamento? Esas preguntas que parecen anécdotas familiares pueden ser información clínica relevante. Si tienes enfermedad renal y nadie sabe explicar por qué, parte de la respuesta puede estar en esa conversación. El riñón tiene memoria. A veces hay que rastrearla hasta antes de tu primer día de vida.
- Dra Citlalli Valera
Nefróloga, Pediatra e Investigadora Clínica