09/08/2021
Dietas…
Todos estamos a dieta.
Si consideramos la definición de la palabra dieta según el diccionario en su segunda acepción, dieta es “el conjunto de sustancias que regularmente se ingieren como alimento”. Por lo tanto, y no lo digo yo sino el diccionario, si comes, pues estás a dieta. Te guste o no.
En su primera acepción, el diccionario dice:
"Régimen que se manda observar a los enfermos o convalecientes en el comer y beber, y, por ext., esta comida y bebida."
Ambas definiciones son del DRAE.
En este sentido, están a dieta los que por su salud necesitan ingerir o no, ciertos alimentos en cierta cantidad definida, ya sea mayor o menor, según las condiciones del enfermo o convaleciente.
¿Y esto por qué nos importa? Es demasiado lógico, ¿No?
Pues no, ya no es tan lógico, parece. Hemos estado viendo una peligrosa tendencia a normalizar la obesidad. Como si estar obeso estuviera bien. Lamentablemente no. La obesidad es una enfermedad que nos lleva de la mano a otros trastornos graves, inevitablemente. Esto sin tomar en cuenta lo incómoda que resulta.
No se trata de que no respetemos a quienes la padecen, desde luego. Debemos como sociedad respetar y ser empáticos con quienes por lo que sea, padecen una enfermedad o cualquier discapacidad. Pero, así como no le decimos al diabético que su diabetes está perfectamente bien y que no se preocupe, tampoco los médicos y nutriólogos le podemos decir al obeso que así está muy bien y que no se preocupe.
Un diabético necesita una dieta especial. Es decir, un régimen alimenticio con ciertas restricciones y características, tanto en cantidad como en calidad. Si el diabético no las cumple, sufrirá por la diabetes y sus terribles complicaciones. Así de simple, sucede todo el tiempo.
Bonito favor le haría yo a un niño obeso y a su familia si les digo: “No se preocupe, señora. Que el niño esté obeso no tiene nada de malo, y eso de ponerlo a dieta es discriminatorio y no es incluyente”.
Lamentablemente, quizá por endulzarle la píldora al paciente y para decirle lo que quiere oír, algunos nutriólogos están normalizando la obesidad, argumentado que “jamás” se debe someter a nadie a una dieta. Hay nutriólogos en la red que así lo afirman. Resultaría imposible, porque viendo la definición del diccionario, el que come está a dieta. No hay de otra.
No normalicemos la obesidad porque tristemente no es normal.
Si estás obeso, tienes sobrepeso o tu niño lo tiene; no estás bien, porque no es sano. Como pediatra es mi obligación hacértelo saber y proponerte un régimen alimenticio (sí, una dieta) o enviarte a un nutriólogo. Lo que menos esperaría es que el nutriólogo me salga con que las dietas son malas y discriminatorias y que estar obeso no tiene nada de malo. Sería un atendado contra la salud del niño, pues necesita que se resuelva un problema de salud presente, y que sin duda alguna se agravará en el futuro si no actuamos.
No normalicemos la obesidad. No es normal y no es sana. No me salgan con que es “discriminatorio”. Es simplemente un tema de salud.
Abomino ante cualquier forma de acoso o discriminación contra quien padece obesidad o cualquier condición, la que sea, que lo haga “diferente”; pero es no tiene nada que ver con la obligación que los médicos tenemos de señalar lo que daña la salud.
¡Saludos!