12/07/2023
Disreflexia autonómica: conceptos esenciales desde la medicina física y la rehabilitación
El traumatismo de la médula espinal es una condición frecuente a nivel mundial, provoca impacto sobre la funcionalidad y genera un elevado índice de discapacidad. Presenta manifestaciones motoras, sensitivas y, adicionalmente, autonómicas, siendo estas últimas una causa importante de morbilidad y mortalidad. Las lesiones medulares en niveles superiores a T6 pueden generar disreflexia autonómica (DA).
La DA se define clínicamente como una hipertensión arterial aguda generada por reflejos simpáticos los cuales no se modulan por debajo del nivel de la lesión; de esta manera, mientras que la inervación parasimpática vagal cardiaca se encuentra indemne, hay una interrupción de la actividad de las neuronas preganglionares simpáticas vasoconstrictoras de la médula espinal toracolumbar, las cuales regulan la resistencia vascular periférica y, en el contexto de la lesión medular, producen disminución de dicha resistencia haciendo que la hipertensión arterial persista hasta que se elimina el estímulo desencadenante
Actualmente se acepta que la DA es una la alteración de cifras tensionales con el aumento de la tensión arterial sistólica de 20 a 40 mm Hg por encima del valor inicial en la población adulta, o un aumento de 15 a 20 mm Hg de la presión sistólica en la población pediátrica.
Adicionalmente a la elevación de las cifras tensionales, las personas con DA pueden presentar síntomas como piloerección, congestión nasal, visión borrosa, ansiedad, cefalea y diaforesis con enrojecimiento de la piel por encima del nivel de la lesión; estos tres últimos síntomas están presentes en el 88% de los pacientes con lesión medular.
T6 es el segmento espinal más importante para el desarrollo de la DA y esto se debe a que las lesiones a este nivel, o superiores, interrumpen la modulación descendente del sistema simpático preganglionar toracolumbar, el cual está encargado de la regulación vasomotora del tono vascular de los vasos esplácnicos proveniente de los niveles T5 a T12. Estos vasos reciben aproximadamente el 25% del gasto cardiaco, por lo cual la regulación del tono vascular a este nivel tiene una gran influencia sobre la resistencia vascular periférica total y, por tanto, de la tensión arterial.