23/12/2025
¿Nuevo año, nuevos conienzos? 🤔
A fin de año y al inicio del siguiente aparece una idea muy instalada. Proponerse metas, empezar de cero, reinventarse en 12 meses. Y sí, para muchas personas eso puede impulsar y motivar.
Pero también ocurre algo muy frecuente, cuando el tiempo avanza y los cambios no se dan como se esperaba,
la motivación cae, aparece la frustración y el proceso empieza a vivirse como un fracaso.
A este punto, llega diciembre y pensamos que no hicimos mayor cosa.
Porque todo quedó condicionado a un plazo. A un calendario. A la idea de que en un año “debería” pasar algo.
El crecimiento personal no siempre responde a metas anuales. Hay procesos que avanzan lento, otros que se detienen, y otros que necesitan más tiempo del que imaginamos.
Las metas pueden acompañar. Pero cuando se vuelven una medida de valor personal, también pueden limitar.
No todo tiene que empezar en enero.
No todo tiene que lograrse en 12 meses.
No todo proceso pierde sentido si no cumple un plazo.
A veces seguir, aunque no se vea aún el resultado, ya es avanzar. 🤍