25/07/2018
LA GRAN ESTAFA DE LA MEDICINA NATURAL
El gobierno de los Estados Unidos está obligando a las empresas de medicina natural a colocar una etiqueta que advierta sobre la ineficacia de los mismos. No dudo que habrán muchos detractores sobre este artículo pero los médicos que me leerán sabrán que a este tipo de medicamentos se les conoce como placebo y generalmente "funcionan" mejor en personas con un bajo nivel académico y/o fáciles de jugar con su mente a las cuales la ciencia no les ha podido dar solución. Lamentablemente en Guatemala, las personas visitan a este tipo de charlatanes, los cuales se aprovechan de la necesidad de los pacientes a los que la ciencia no les encuentra solución porque realmente no lo hay. Un médico generalmente demora muchos años de estudio para poder llegar a través del método clínico a la solución del problema de sus pacientes. Contrariamente, refiriéndonos a un naturista, hay que comenzar a decir que primero ni es médico y, por lo tanto no sabe cómo llegar a un diagnóstico clínico; por ende no sabrá tratar ninguna patología porque no sabe ni qué enfermedad está tratando. En mi práctica clínica me ha tocado recibir pacientes que traen un papelito que les menciona que tienen deficiencias de vitaminas, artritis reumatoidea y algunas enfermedades las cuales desde el punto de vista clínico necesitan muchos estudios y criterios para diagnosticarlas. En cambio, un naturista solamente compra este aparatito con un nombre espectacular que les promete volverlos ricos en un lapso corto y que al final del caso es una vil mentira. Es muy común en nuestro medio, personas tratándose su diabetes con moringa, su hipertensión arterial con ajo y así otras enfermedades graves y silentes las cuales en su debut muy pocas veces los pacientes sienten síntomas pero, al cabo de los años por estarse tratando con este tipo de falsos medicamentos, en un futuro se harán dependientes de medicamentos más caros y con secuelas graves como derrames cerebrales y amputaciones por no haber confiado en un verdadero tratamiento indicado por un médico bien capacitado. La mayoría de ellos llegan a hospitales públicos exigiendo tratamientos o cirugías caras para el estado, las cuales los naturistas lógicamente no les van a realizar y que se hubieran podido evitar simplemente siguiendo las indicaciones impuestas.
La naturopatía cada día cobra más auge y sus ganancias ya superan los miles de millones de dólares anuales. A pesar de que empresas como Herbalife y otras han sido demandadas por su ineficacia; estos falsos medicamentos todavía tienen fuerza en países de América y África donde la ignorancia impera y donde la estrategia favorita de estas pseudofarmaceúticas es contratar médicos que venden su dignidad por unas migajas. No estoy totalmente en contra de la medicina natural porque como coadyuvante sirve mucho, por ejemplo, yo mismo prescribo semilla de ayote para tratar la hiperplasia prostática benigna, la valeriana/tilo como relajante natural y así algunos compuestos que sí han demostrada su eficacia siempre concomitando con una verdadera prescripción médica.