28/04/2026
El sarampión se puede transmitir a través de secreciones respiratorias y minúsculas gotas de saliva al hablar, toser o estornudar. Produce tos seca, fiebre, sensación de cansancio, congestión nasal y enrojecimiento y escozor de los ojos. En la boca pueden aparecer unos pequeños puntitos blanco-rojos muy típicos (manchas de Koplik). En los siguientes días aparece una erupción (manchas en la piel de color rojo) que comienza en la cara, va bajando por el cuerpo, y desaparece en unas 2 semanas.
Aunque la mayoría de personas superan la infección sin problemas, aproximadamente uno de cada diez casos presenta complicaciones.
La vacunación contra el sarampión es una estrategia segura y muy efectiva. Con el gesto de vacunarse se puede proteger a uno mismo y también al entorno.
Ante la presencia de cualquier síntoma se recomienda consultar con el médico, usar mascarilla y aislamiento ya que es altamente contagioso.