22/04/2026
Algunas veces, para crecer en distintas áreas de la vida y madurar emocionalmente, es necesario atravesar un quiebre.
Como seres humanos tendemos a resistirnos, porque el dolor y el estrés incomodan; sin embargo, en ciertos momentos, ese quiebre no solo es inevitable, sino necesario.
¿Has escuchado que no se puede echar vino en odres viejos? 🍷 Me tome la tarea de investigar un poco sobre enología explicaban que, en la antigüedad, el vino nuevo generaba gases y se expandía, por lo que necesitaba un recipiente flexible. Un odre viejo, rígido, terminaba rompiéndose, por eso la importancia de un odre nuevo.
Cuando algo nuevo llega a nuestra vida, no puede sostenerse en estructuras internas que ya no son funcionales. Aquí es donde surge una pregunta importante, si somos seres cambiantes, ¿por qué a veces nos aferramos a versiones pasadas de nosotros mismos?.
En medio de un quiebre, pueden aparecer preguntas como “¿por qué a mí?” o “¿cuándo va a terminar esto?”.
La neurociencia nos recuerda que el cerebro tiene la capacidad de adaptarse a experiencias difíciles, reorganizarse, crear nuevas conexiones y encontrar estrategias de afrontamiento adecuadas debido a la neuroplasticidad. 🧠
Si en este momento estas en un punto de quiebre, permítete sentir, validar tus emociones y enfrentar lo que estás viviendo, evita postergar o reprimir.
..y si ya has pasado por ahí, reconoce en quién te has convertido, no olvides que en distintas etapas de la vida, especialmente en momentos de transición, los quiebres no son retrocesos, sino puntos de transformación y avance.