29/04/2021
El propóleo, según han demostrado varios estudios científicos, posee muchas otras propiedades medicinales, entre las que se le reconocen: antibióticas (fungicida y bacteriana), cicatrizantes, antiinflamatorias, analgésicas, antialérgicas, epitelizantes y anestésicas, entre otras.
También contiene provitamina A, vitaminas del grupo B (especialmente B3), aminoácidos, minerales y bioflavonoides (vitamina P).
Las abejas utilizan el propóleo para cubrir herméticamente las paredes de la colmena y así protegerla de virus, hongos y bacterias.
Se usa también para tratar afecciones de las vías respiratorias, como catarros, gripe, sinusitis, otitis, laringitis, bronquitis, asma, neumonía, influenza; y de la piel, como abscesos, forúnculos, verrugas, grietas, eczemas, herpes zóster, dolor centralizado, dolor general.
Un grupo de investigadores del Albert Einstein College of Medicine de Nueva York publicaron, en 1997, un trabajo donde mostraron la capacidad del propóleo de suprimir la replicación del VIH tipo 1 (VIH-1) y su efecto inmunoestimulante, según publica el doctor Walter Fierro Morales, médico internista y apiterapeuta, en su trabajo Evidencias científicas del propóleo desde el punto de vista médico1.
El empleo del propóleo tiene muchos beneficios sobre diferentes partes de nuestro organismo, principalmente:
Aparato digestivo: nos ayudará a regular el apetito, regenerar las úlceras y, además, es un buen protector hepático.
Aparato circulatorio: Es vasodilatador e hipotensor, disminuye la fragilidad capilar, inhibe la oxidación del colesterol y ayuda a normalizar la presión arterial.
Propiedades odontológicas: Ayuda a mantener la salud de la boca, estimula la generación de esmalte dental, impide la formación de caries y placa bacteriana, y favorece la curación de las aftas bucales.
Antibacterial. El propóleo es eficaz en la destrucción de una amplia gama de bacterias dañinas para los seres humanos: las bacterias sucumben a propóleos. Tiene como ventaja sobre los antibióticos sintetizados en el laboratorio el hecho de que las bacterias no desarrollan resistencia a los propóleos. Para esta propiedad, se indica para el tratamiento de enfermedades tales como angina, amigdalitis, faringitis, laringitis, gingivitis, estomatitis, absceso dental, sinusitis, bronquitis, neumonía, gripe, rinitis, entre otros.
Antiviral. La acción antiviral del propóleo es conocido principalmente por su gran efecto en contra: el herpes, adenovirus, coronavirus, rotavirus, etc. Por lo tanto, su uso también está indicado contra enfermedades como el herpes, gripe, resfriados, conjuntivitis y dolores de garganta.
Antifúngica. Su acción antifúngica hace capaz para el tratamiento de problemas del cuero cabelludo, micosis en general, sabañones, etc.
Anti-inflamatorio. La acción antiinflamatoria de propóleos se verificó con eficacia principalmente en el tratamiento de la artritis, artrosis y artritis reumatoide. La investigación sobre laboratorio alcanzó la comparación de la acción y de acción de eficiencia propolis de la sustancia conocida como Diclofenac que se utiliza para combatir varios procesos inflamatorios.
Antioxidante. La actividad antioxidante de propóleos combate los radicales libres responsables del envejecimiento del cuerpo humano y la mutación material genético. La presencia de compuestos fenólicos en su composición indica su eficacia como un antioxidante. Mucha investigación todavía se está realizando en este sentido, sin embargo, su acción preventiva para el envejecimiento celular ya está bien probada.
La curación y regeneración de tejidos. Propolis es muy eficaz en el tratamiento de dermatitis, heridas, úlceras y quemaduras debido a la presencia de aminoácidos y flavonoides en la composición.
Anestesia. La acción anestésica de propóleo hace eficaz contra los dolores de garganta, amigdalitis, dolor de dientes, etc. Los estudios realizados con extractos de etanol de propóleos llevaron a la conclusión de que su acción anestésica es 3-5 veces mayor que la co***na (utilizado como anestésico en la práctica odontológica en la antigua Unión Soviética).
Inmunoestimulante. Propóleo también tiene un efecto inmunoestimulante, es decir, estimula la producción de células productoras de anticuerpos, fortaleciendo así el sistema inmune y aumentar la resistencia a enfermedades e infecciones.